CONFIRMADO. Mientras la pandemia aprieta otra vez en el ámbito sanitario, en lo presupuestal, el gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo mostró ayer sus cartas en el Congreso local con un presupuesto que confirma que la solicitud de una nueva deuda hasta por 5 mil millones de pesos será la gran apuesta para la inversión productiva el año siguiente.

ADELANTO.  Sorprendió el secretario de Finanzas Héctor Salgado Banda quien dijo que Guanajuato podría pedir 15 mil millones que solo pedirán un tercio de esa cantidad.

LA PRIMERA. “Optamos por el gradualismo”, dijo Salgado Banda lo que deja abierta la puerta para una nueva solicitud que perfila a la actual administración como la que más créditos ha solicitado desde que el PAN gobierna la entidad. Apenas va un tercio de la administración y no se ve cómo cambien las condiciones federales de sequía de recursos.

¿SERÁ? Los números ya los venía repitiendo Rodríguez Vallejo durante las últimas semanas y su tesorero reafirma que incluso le va a alcanzar para tapar los agujeros que dejan los recortes federales para algunos sectores.

DE PLANO. El problema es que esta dinámica de recortes federales, nula inversión en infraestructura se va a mantener a lo largo del sexenio y la única alternativa para la administración en funciones será el incrementar ingresos vía nuevos impuestos locales o contratación de deuda.

EN PLATA. La 4T apunta para que el estado explote al máximo su capacidad de deuda a lo largo del sexenio. Parece premonición lo de los 15 mil millones.

DESAPARICIONES FORZADAS: FRAGMENTACIÓN DE COLECTIVOS

ALLÁ Y ACÁ. Mientras en Palacio Nacional, el subsecretario de Gobernación Alejandro Encinas, confirmaba en los datos la incursión de Guanajuato como zona crítica en materia de desapariciones forzadas, en el Congreso local, los diputados avanzaban en la aprobación de la Ley de Declaración Especial de Ausencia que arrojó como dato llamativo la división de los colectivos de familiares de personas desaparecidas.

CONTEXTO. En el Congreso, en la Mesa de Trabajo presencial que organizó la comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales quienes estaban a favor de la redacción propuesta por el PAN para esta disposición, no muy extensa pero necesaria para dar protección y seguridad al patrimonio de una persona desaparecida y en redes sociales quienes no estaban de acuerdo e impugnaban el documento que ahora se perfila.

PUNTO NEURÁLGICO. Uno de los puntos centrales de la discusión fue el tiempo que tenía que dar la ley para declarar a una persona desaparecida y con ello, dar paso a que un familiar asumiera el control del patrimonio.

POSTURAS. Verde y Morena querían la declaración a 30 días de que la autoridad declarara formalmente la desaparición de una persona y el PAN pugnaba por 90 días. Al final, con el respaldo de los colectivos presentes, prosperó la propuesta de la mayoría blanquiazul.

PUNTO AZUL. En redes sociales, el activista Raymundo Sandoval cuestionó una supuesta falta de apertura de la presidenta de la comisión, Libia Denisse García Muñoz Ledo que al final consiguió el respaldo de algunos colectivos que ahí mismo en la mesa de trabajo reivindicaron su respaldo al trabajo legislativo que perfila un dictamen la siguiente semana.

LA DEL ESTRIBO…

Inédita o pocas veces vista en el pasado reciente la decisión que asumió la presidenta de la comisión de Hacienda, Alejandra Gutiérrez Campos quien ordenó la devolución de la iniciativa de ley de ingresos del Municipio de Salamanca porque según su análisis, no acreditaba con claridad la aprobación de la misma.

Ya veremos la respuesta del Ayuntamiento gobernado por Morena. Si en verdad se trató de una pifia en el armado del documento o hay algo más de fondo.

La influencia del sector empresarial en las decisiones del PAN tiene muchos episodios y capítulos en Guanajuato. Sin lugar a dudas, el blanquiazul y el poder empresarial han establecido una sinergia con sus altas y sus bajas.

Episodios que sólo con el paso de los años, adquieren su real dimensión mientras encuentran nuevas manifestaciones.

Hace exactamente 6 años un grupo de 30 empresarios se reunió a instancias del grupo de exalcaldes panistas de León que pesó de gran forma en el proceso de definición de candidaturas en 2015 del PAN.

Un encuentro en el que una de las estrellas principales fue el exgobernador, exdiputado federal, ex senador y exsíndico panista, Carlos Medina Plascencia, que en aquel momento quiso aparecer más como una figura ciudadana, no partidista que buscaba convocar a los empresarios a canalizar su hartazgo sobre la clase política.

La realidad es que eran empresarios en su mayoría filopanistas que comenzaban a pavimentar el camino de regreso al PAN al poder en León, hartos muy rápidamente del regreso del PRI.

Entre los asistentes a la reunión, Arnulfo Padilla, Salvador Sánchez Romero, Oscar Garza, Alejandro, Federico y Mauricio Zermeño, Hugo Villalobos, Ricardo Aguado, Jorge Carpio, Jorge Zepeda, Juan Carlos Revilla, David Ramírez, David González, Patricia y Pilar García, Rolando Alaniz y Héctor Rodríguez entre muchos otros.

“Se trata de empoderar a la sociedad”, decía entonces Medina.

Y vaya que se empoderaron, empezando por el propio Medina quien se convirtió en el influencer en el retorno del PAN a gobernar León, no solo vetando al entonces aspirante a alcalde Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.

Varios de los asistentes a esa tertulia, se convertirían en integrantes de la planilla de Héctor López Santillana, hoy presidente municipal en funciones.

El propio Medina, Federico Zermeño, Salvador Sánchez, el hijo de Héctor Rodríguez y David González (este último como suplente) fueron integrantes del cabildo de López Santillana.

Hoy, Carlos Medina se recicla por enésima vez como un activista de la participación ciudadana mientras el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo sale a la pesca de empresarios con ansias de participar en política para reclutar ni más ni menos que al expresidente del Consejo Coordinador Empresarial José Arturo Sánchez Castellanos quien se convirtió en un promotor fundamental del incremento del impuesto a la nómina.

COVID19 EL GOBIERNO POR FIN ACEPTA LA NUEVA CRISIS

Las cifras ya son tan contundentes que la secretaría de Salud del Estado se vio obligada a admitir que Guanajuato vive un “alza sostenida” en los contagios de Covid al registrar su segunda jornada en apenas cuatro días con más de mil casos (451 de ellos en León) y 54 fallecimientos que se constituyen en un nuevo récord conjunto en un solo día.

De acuerdo a fuentes de la propia secretaría, uno de los factores que han contribuido para el nuevo disparo de casos es la decisión del Seguro Social de incrementar de 100 a 700 la aplicación de pruebas diarias y que esta institución mantiene el retraso para notificar al estado, casos y muertes.

La realidad es que ya no se puede seguir responsabilizando a “errores en la plataforma” como el único gran factor para el disparo de los casos. Guanajuato está viviendo una segunda crisis de altas cifras de contagios por la pandemia por Covid-19 y hay que insistir, con factores que la hacen más preocupante que la primera.

Guanajuato se afianza en el segundo lugar nacional con más casos activos con 3 mil 367 casos activos (los que se contagiaron en los últimos 14 días) después de que hace 3 días estaba con 2 mil 857; es decir, casi 500 más; por su parte León que tenía 681 y estaba en quinto, ahora está en cuarto con 885, desplazando a Durango y acercándose día con día a la fatídica cifra de los mil casos que llegó a tener en julio.

Preocupa como hace tres semanas, el estado y la ciudad más grande de la entidad estaban a la mitad de las cifras que ahora muestran. Celaya e Irapuato también avanzaron en los casos activos pues hace tres días estaban en los lugares 21 y 27 respectivamente y ahora están en 20 y 23.

La Secretaría de Salud también destaca el incremento en los niveles de hospitalización pues hasta ayer había 444 personas internadas en nosocomios estatales afectadas leve o gravemente por el virus.

Y hay que insistir: la situación es ahora mucho más compleja porque en comparación con lo que ocurría en julio y agosto, la movilidad es notablemente mayor pues hay muchas más actividades desplegadas en centros de trabajo, parques, gimnasios, restaurantes y plazas comerciales.

Y si los llamados a la prudencia y a la prevención no han tenido respuesta hasta este momento por parte de los ciudadanos, difícilmente lo tendrán en los días por venir.

Y lo que tenemos es que el gobierno enfrenta ya en estos momentos el dilema de decretar o no, semáforo rojo ante la realidad de las nuevas cifras. El gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo sigue siendo reacio a las medidas extremas del confinamiento y el cierre de la economía.

El punto es que tiene que alinearse a las condiciones que exige el semáforo que determina la propia federación y hoy el margen de maniobra es más estrecho. Si determina semáforo rojo y los contagios siguen al alza, estará en el peor de los mundos. Economía más golpeada y más contagios.

Pero si no lo hace y la pandemia no cede, los cuestionamientos van a crecer. Hoy al estado le queda todavía como argumento la disponibilidad hospitalaria para no aceptar el semáforo rojo pero eso entraña riesgos para una entidad que en esta crisis sanitaria, presume un sistema de salud estatal que se ha portado a la altura de las circunstancias.

Quiere usted una cifra más: el secretario de Salud, Daniel Díaz, dijo hace días que para pensar en un eventual regreso a clases en enero, la entidad debía mantenerse por debajo de los 2 mil 500 casos activos.

Hoy está 800 casos por encima de este dato. Otra vez, la pandemia vapulea al Estado.