Redacción

Ciudad de México.- Las terribles secuelas que ha dejado la pandemia por SARS-CoV-2 representan millones de muertes, una economía debilitada y una sociedad psicológicamente severamente dañada.

Sin embargo, algo que también podría cambiar sería la manera en que vemos las enfermedades raras que considerábamos incurables. Ahora las nuevas tecnologías que permitieron tener la vacuna contra la Covid en un tiempo récord, podrían permitir lo que se pensaba lejano o imposible hace unos años: desarrollar vacunas contra la gripe común, el Zika o incluso el VIH y hasta el cáncer.

“Los experimentos que se están haciendo ahorita son para las siguientes pandemias. Es más, les doy una primicia: en septiembre va a salir la primera vacuna de influenza estacional cuadrivalente por ARNm. ¿Por qué? Porque aprendimos mucho de los resultados de Pfizer y de Moderna para COVID-19. Y ahora eso, esa plataforma de conocimiento, la vamos a usar para cuatro variantes de influenza”, declaró el doctor Héctor L. Frisbie en entrevista con Sin Embargo.

El doctor Frisbie se mostró optimista de ver pronto vacunas que pongan un freno a males con los que la humanidad se ha enfrentado, muchas veces sin éxito, durante décadas. Y hoy, un despacho de Bloomberg, coincide en ello.

Hace 16 años atrás, dos investigadores de la Universidad de Pensilvania, Katalin Karikó y Drew Weissman, lograron modificar ligeramente el ARNm para que generara menos reacción inmune en el cuerpo. El hallazgo atrajo poco reconocimiento en ese momento, pero resultó ser un avance crítico. Katalin dejó Penn para unirse a BioNTech en 2013. En 2010, un trío de científicos de Harvard y del MIT financiados por la empresa de riesgo Flagship Pioneering recogió la idea y fundó Moderna, lo que llevó a Bancel al año siguiente. Moderna y BioNTech luego obtuvieron la licencia de la tecnología Penn.

“Hace un año, Moderna era una empresa no rentable, sin productos comercializados y una tecnología prometedora pero totalmente no probada”, cuenta Bloomberg. “Ninguno de sus medicamentos y vacunas experimentales había completado nunca un ensayo a gran escala. Los expertos estaban divididos sobre qué tan bien la vacuna COVID-19, basada en ARNm y que estaba a punto de ingresar en un ensayo de Fase III, se compararía con tecnologías de vacunas más antiguas y establecidas”.

La velocidad con la que Moderna y su principal competidor de ARNm, la asociación entre Pfizer y BioNTech, crearon sus vacunas contribuyó enormemente en la lucha por poner fin a la pandemia.

De acuerdo a Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna, la vacuna Covid solo será el comienzo, pues si el ARNm funciona, dará lugar a una nueva industria gigante capaz de tratar casi todo, desde enfermedades cardíacas hasta cáncer y afecciones genéticas raras.

Moderna tiene medicamentos en pruebas para las tres categorías, y Bancel dice que su compañía también puede convertirse en un fabricante de vacunas dominante, desarrollando vacunas para virus emergentes como Nipah y Zika, así como patógenos más conocidos y difíciles de atacar como como VIH”.

*Con información de Sin Embargo

LC