Silvia Sandoval

Irapuato.- La crisis económica desatada por la pandemia de Covid-19 ha obligado a las mujeres que ofrecen sus servicios sexuales a no dejar el oficio y seguir trabajando.

Para ellas no hay opciones como ‘home office’, todo tiene que ser en la calle y con los pocos clientes que la pandemia deja, porque, a decir de ellas, la clientela bajó un 80% desde que la gente dejó de salir de casa.

Sabrina tiene 37 años, y desde muy joven inició en este oficio. “Antes uno tenía días malos, incluso fines de semana malos, pero ahora ya son meses que no tenemos días buenos, no hay clientes” explica.

Asegura que los clientes han dejado de pasar. “En una noche tenía yo un promedio de siete clientes, ahora es uno o ninguno”, confirma.

Ella afirma que las autoridades, tanto de Salud como municipales no las han quitado de su zona, en la calle Isabel La Católica, conocida como ‘La Chabela’, y aunque les hacen revisiones para evitar enfermedades de trasmisión sexual, pero no del Covid-19, “Lo único que nos exigen es que no nos quitemos el cubrebocas, que usemos alcohol en gel y que nos lavemos frecuentemente las manos” apuntó.

“Si llega un cliente enfermo de Covid o con los síntomas, lo que queremos es ganar el sustento para nuestros hijos y pues lo atendemos, no nos quitamos el cubrebocas, pero a final de cuentas se arriesga uno”, señaló Sabrina.

Para Claudia, quien tiene 35 años, trabajar con el Covid-19 a cuestas es una moneda al aire, “tengo a mi madre y varios hermanos de la tercera edad, si me enfermo yo, los puedo contagiar a ellos, trato de cuidarme, pero esto es un volado”, sentenció.

Claudia confirma que la necesidad de atender a sus tres hijos y la falta de un ingreso seguro la llevó a trabajar en el sexoservicio, “yo no estudié y me gustaba andar en la calle y pues caí, y aquí sigo; ahora nos va mal por esto del virus, (Covid-19) pero ya vendrán tiempos mejores”, futuriza la entrevistada.

A decir de ambas, ellas no han tenido apoyo de las autoridades municipales para acceder a pruebas para detectar el Covid-19, ni para apoyo económico y salir un rato de las calles, por lo que apelan al Municipio y a Desarrollo Social, o a la Dirección de Educación, les ayude con despensas y con becas para sus hijos y sus familias.

LC