Palabras Mayores

“Yo reconozco que en EU nosotros compartimos la responsabilidad para este problema grave de inseguridad que está viviendo México. Por eso yo quiero que nosotros seamos también parte de la solución y para mi realmente les aseguro que es una máxima prioridad frenar el flujo de armas pero eso no lo podemos hacer solos. También necesitamos la cooperación de los mexicanos para tratar de parar este flujo y ayudarnos cuando se decomisan armas”. Christopher Landau

El embajador de Estados Unidos hace autocrítica y es solidario con Guanajuato. Y la violencia aquí sigue

¿Qué tanto sustento tienen los rumores de los supuestos tratos entre Francisco Arroyo y Dante Delgado para hacer alianzas al 2021 en detrimento del PRI guanajuatense?

El entorno político para la oposición en Guanajuato de cara a la elección 2021 es bastante peculiar y muy pero muy distinto al que se percibió en la última elección intermedia de 2015 cuando Morena apenas estaba naciendo en el ámbito nacional y el PRI seguía siendo una devaluada segunda fuerza política en la entidad.

A seis años de distancia, el panorama ha cambiado en varios aspectos menos en uno. El PAN sigue siendo la primera fuerza política y se perfila para seguirlo siendo aunque perseguida por el natural desgaste en el ejercicio del poder.

Una de las incógnitas a resolver es como se va a agrupar en Guanajuato ese antipanismo que no ve como opción a Morena. Es más, quizá ni siquiera llegue a antipanismo porque es una oposición más moderada porque ni quiere romper con el PAN y los azules los ven hasta como un contrapeso “light”. Buena onda.

Y el gran damnificado de ese tercer pedazo de pastel de las preferencias (los dos principales los tendrían PAN y Morena) parece ser el PRI que ya de por sí experimentó una fuerte caída en 2018 y podría caer aún más en 2021 por una combinación de circunstancias.

La primera y lógica además es la fuga de priistas que saben que, esté quien esté, poco futuro hay en un partido que ha sido históricamente desdeñado por su dirigencia nacional y que hoy se debate entre el entreguismo pragmático a la 4T de algunos de sus gobernadores y el ansia de resucitarlo de otros.

En Guanajuato, por goteo se dan las defecciones abiertas y de facto mientras los espacios garantizados al 2021, se reducen según las encuestas.

Y al PRI, le harán más daño, las renuncias silenciosas. No necesariamente tiene que ver un alud de cartas de renuncia. Hay quienes ya trabajan para el gobierno estatal del PAN o para precandidatos de Morena. Aquí hemos hablado de ellos.

Y en el abanico de opciones que hay de ese contrapeso light al PAN destaca la labor que hace un ala de Movimiento Ciudadano que es Imaginemos México y que da de qué hablar por las especulaciones que ligan al exsenador y exembajador Francisco Arroyo Vieyra con Dante Delgado.

Estos dos últimos se conocen cuando coincidieron, uno como senador y otro al mando del gobierno de Veracruz. Hay buenas migas y una coyuntura que hoy se presta.

Erika Arroyo quiso ser dirigente de OMPRI en Guanajuato pero los nuevos dueños de la franquicia objetaron la propuesta. Históricamente, nunca ha habido una nueva sintonía entre Yulma Rocha y Arroyo Bello, quien ha participado en las reuniones de Imaginemos Guanajuato que promueve Luis Andrés Álvarez, un político que ya no milita en el PRI.

Y en este sentido, la fragilidad del PRI pasa también por la necesidad que tendrá su dirigencia nacional de conservar sus cuadros tradicionales en el partido y no se vayan a otro. Es decir, no es que no les importe si los Arroyo coquetean con MC que está captando personajes de varios partidos de manera peculiar: no renuncies, súmate y se conforma una fuerza multicolor que en elecciones puede dar un salto importante en las urnas.

Y es justo ese detalle lo que puede preocupar al PRI en donde no nos debe extrañar que la batalla central vuelva a ser por las curules plurinominales. Yulma Rocha ya está apuntada para una local. Eso está clarísimo. La intención de voto por el tricolor se cae y el ánimo de trabajar para reverdecer laureles es cada vez menor. Ganar una candidatura de mayoría va a estar en chino.

Alejandro Arias, secretario general del PRI, es uno de los personajes importantes del priismo guanajuatense que trata de reconquistar exalcaldes y políticos desdeñados por Gerardo Sánchez. El problema es que pedirán candidaturas y posiciones y no va a alcanzar para todos.

Él mantiene contacto con Arroyo, de quien fue aliado hace algunos años. Ahí hay un puente de diálogo. Y no es que el exembajador vaya a representar un boquete para el tricolor si se marcha. El problema del PRI es que la percepción de desgajamiento está más presente que nunca.

Tratar de reconstruir al PRI en esta nueva circunstancia se vuelve una tarea titánica. Habrá muchos que tendrán dos veladoras encendidas: la tricolor y la alternativa por si no cuaja en el PRI. El peor de los mundos para quien tiene poco que ganar y mucho que perder.

Es cierto. Ernesto Prieto ganó un round muy importante a Alma Alcaraz en la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Que se haya avalado la convocatoria, el consejo y los acuerdos celebrados en ese órgano en diciembre de 2019, es validar el acto que dio pie a la reunión del comité estatal de Morena en el que se aceptó su retorno.

Del otro lado, Alma Alcaraz dice que el fallo no determina su regreso automático y que este tiene que pasar por un pronunciamiento de la dirigencia nacional y un reconocimiento de la autoridad electoral.

Pero Alfonso Ramírez Cuéllar está metido en la elección interna de Morena y el INE en la organización del proceso electoral. Prieto dice que es cuestión de tiempo mientras Alcaraz recuerda que va a impugnar de nuevo ante Honestidad y Justicia y otra vez el caso iría a tribunales.

BOTELLO Y SANTILLANA: ¿QUÉ FUE DE SU GABINETE ORIGINAL?

Lo importante no es llegar sino mantenerse dice la frase popular y hace cinco y ocho años respectivamente, los últimos dos alcaldes de León nombraban a los integrantes de su gabinete que, como suele suceder, no concluyeron todos.

Bárbara Botello un día como hoy, en 2012, respetaba los espacios para sus colaboradores históricos: Martín Ortiz como secretario del Ayuntamiento; Salvador Ramírez Argote en la secretaría particular predominantemente.

El primero se mantuvo hasta el final y fue su delfín pero fracasó en el intento de ser el candidato a la alcaldía. Ramírez Argote incluso alcanzó la regiduría en la primera administración de Héctor López Santillana.

Adolfo Aranda Torres llegó a Desarrollo Social y se convirtió en el primer sacrificado tras un señalamiento del entonces líder del Comité Municipal del PAN, Alfredo Ling de que usaba recursos de la dependencia para promover un negocio particular.

José Martínez, en Obra Pública, resultó ser el funcionario rebasado por su subdirector que era el que asumía y operaba las decisiones más importantes y que a la postre, resultaron en auditorías.

Óscar Pons, en Desarrollo Urbano, agitó el avispero de grupos de poder como el sector inmobiliario que se rebelaron a mediados del trienio. En Seguridad, fracasó el nombramiento inicial de Miguel Pizarro como secretario y el de Javier Salazar, que lo sucedió.

Roberto Pesquera resultó ser el gran damnificado pues a la vuelta de los años fue el más señalado por las irregularidades que detectó la ASEG en el trienio barbarista.

El que recibió el premio inesperado y fue el ganón en la pugna entre barbaristas y antibarbaristas, resultó Octavio Villasana Delfín, quien fue el alcalde interino.

Hace cinco años, López Santillana nombraba su gabinete en el cual sobreviven todavía Felipe de Jesús López Gómez, la directora de Desarrollo Urbano, el titular de Salud, Juan Martín Álvarez.

De los que subieron de nivel y encontraron lo que originalmente buscaban: Enrique Sosa que estaba en Desarrollo Institucional y pasó a la Tesorería y Ramón Alfaro que dejó la Dirección de Economía y se fue al gobierno estatal.

En Desarrollo Social, Daniel Campos fue sacrificado luego de exponerse demasiado como operador electoral desde el gobierno al punto de que desapareció del mapa burocrático y la aparición de su esposa Jared González, pareció compensar esa salida.

VICENTE FOX Y CARLOS MEDINA: ¿CANDIDATURAS A LA VISTA?

Se acercan los tiempos de las definiciones y el PAN se apresta para buscar en Guanajuato, consolidarse como la primera fuerza política y cerrar el paso al avance de Morena que hoy es, sin lugar a dudas su amenaza principal.

Y para ello, el PAN hace uso de lo que tiene a su alcance para reforzar su artillería. No es mucho. Por eso se pone retro y comienzan a manifestarse el expresidente y los exgobernadores. ¿Qué quieren? Influir. Y la única manera de hacerlo es no sólo en el discurso mediático y en las redes sociales.

Por supuesto que quieren candidaturas y en lo particular, es inevitable referirse a los exgobernadores Vicente Fox y Carlos Medina que ya regresaron y no llegan de oquis o nomás a engordar el caldo en contra de la 4T.

El regreso de Fox no es casual. Su nueva profesión de fe de los principios panistas (ya es como la décima en su trayectoria) tiene mucho que ver con un rescate que se echó a andar desde el CEN del PAN por Marko Cortés. Es ampliamente conocida la fragilidad de las convicciones panistas del político guanajuatense.

Lo que preocupa a los jerarcas panistas es tener en plena campaña rumbo al 2021 a sus dos expresidentes haciendo campaña fuera del PAN por otras causas. Felipe Calderón tiene en tribunales una impugnación a la no aceptación del registro de México Libre y los dirigentes azules no quieren ver a Fox, haciendo campaña por cualquier cosa así sea, militando en el antilopezobradorismo.

Por eso lo buscaron y por eso, anda el expresidente muy dicharachero. El problema es que ya le emocionó la idea de volver a ser diputado pero desde el PAN guanajuatense los cupos para las plurinominales son limitados.

Agregue usted que Carlos Medina ya apareció también en el grupo de exgobernadores panistas que quieren su pedacito de gloria en la batalla política contra la 4T y no lo escucharemos de sus labios pero al exalcalde y exgobernador le gustaría tener tribuna y cargo para decir sus verdades.

Pero ya sabe usted. Él nunca pide espacios. Son los momentos, la coyuntura la que lo llama. Y como sus bonos siguen altos en el panismo guanajuatense, tiene opciones pero los espacios son peleados.

Así que el regreso de las viejas glorias azules en Guanajuato que entusiasma a los militantes comunes, se puede volver un embrollo para los que toman decisiones porque en la refriega interna, hoy que en el PAN cualquiera se siente merecedor de una candidatura, algunos se pueden sentir agraviados si Fox y Medina reciben trato de estrellas. Es la naturaleza humana.

No vaya a ser que en el PAN por rescatar a sus valores de antaño, sangre a sus nuevos cuadros y esto derive en fugas a otros partidos. Los espacios no sobran. Atentos.