Palabras Mayores

PALABRAS MAYORES

“Tratar de sustituir al diálogo y el entendimiento por escopetas me parece ridículo y hasta ilegal. Las instituciones democráticas existen”

Tuit de Francisco Arroyo Vieyra

Tras el fallido boicot de Gerardo Sánchez

Máscara vs. cabellera

En León, el PRI y el Verde que prometían el cambio tranquilo terminaron por consolidar una alternancia que cierra con los aliados dinamitando sus propios acuerdos. De la ruptura partidista han pasado a la descomposición del cogobierno que pactaron.

Lo que ellos protagonizan ya no es un simple pleito de partidos, es una confrontación inédita e insólita en las entrañas de la propia administración, en un fuego cruzado que ya no sólo daña a sus personas y los partidos que representan, sino que comienza a afectar el interés público.

Porque en el fondo de lo que hemos visto en la semana, en los pleitos por la permanencia del Festival del Globo en el parque Metropolitano y la continuidad de las obras del Sistema Integrado de Transporte, el común denominador sigue siendo la pugna entre los socios políticos que llevaron a Bárbara Botello al poder en 2012.

A eso hay que agregar otros diferendos que se mantienen como los compromisos incumplidos por los promotores del fraccionamiento El Molino, botones de muestra acumulados de la ruptura institucional entre barbaristas y antibarbaristas.

Y si tras bambalinas la fracción barbarista trató de empujar para sacar adelante posturas benevolentes y hasta de defensa de los intereses inmobiliarios con empresarios como los ya mencionados de El Molino, ahora el Partido Verde pone piedras en el camino para que un proyecto como el SIT avance.

De El Molino ya hemos hablado ampliamente. El secretario del Ayuntamiento se ha mostrado particularmente condescendiente en la postura frente a los compromisos millonarios de los empresarios jaliscienses que han dorado la píldora con singular alegría a los últimos alcaldes en León.

Mientras ediles como Eugenio Martínez, Aurelio Martínez y Alejandro Kornhauser se han mostrado críticos e implacables con los intereses de estos señores, en la administración dan manga ancha para que los desarrolladores objeten, condicionen y marquen el ritmo de la negociación.

Pero en el caso de las tercera y cuarta etapa del SIT, sorprende la postura asumida por el director de Medio Ambiente, Fidel García Granados, y por el síndico Eugenio Martínez y la regidora Beatriz Manrique que operan en sentido contrario a los afanes del director de Movilidad, Amílcar López.

Pero sorprende porque en otros temas, los del Verde han procurado ver el cómo sí se pueden solucionar temas que fueron cuestionados y cuestionables en su momento como el de la recolección de la basura y en el del SIT, la apuesta no sólo es a cuestionar el proyecto original sino a empujar una alternativa a las terminales previamente definidas.

Cuando uno escucha las objeciones que pone el director de Medio Ambiente al SIT uno se pregunta si en realidad hablamos de un proyecto de gobierno de socios en el poder. Dos dependencias con los cables totalmente cruzados, con lenguaje totalmente distinto, con argumentos contrapuestos sobre el avance de un proyecto clave para la administración.

Dependencias que van además a exhibir sus diferencias ante una paraestatal como Banobras que hace un buen rato aprobó 280 millones de pesos para financiar una obra y que no puede liberarlos ¡porque los cogobernantes no se pueden poner de acuerdo!

Estamos ante la derrota del sentido común y de la búsqueda de consensos para dar satisfacción a quienes debían ser prioridad de priistas y verdes, antibarbaristas y probarbaristas que parecen obcecados en ponerle zancadilla a su exaliado, en hacer prevalecer sus caprichos y en superponer la hormona por encima de la neurona.

Lamentable el colofón que estamos viendo de un proyecto de alternancia política en León que en su momento le urgía a esta ciudad, harta de la soberbia y los excesos del PAN.

El otro pleito, el de la permanencia del Festival del Globo también tuvo lo suyo. Sería injusto e inexacto teñir de Verde al Consejo del Parque Metropolitano porque es un patronato ciudadano pero es obvio que el hecho de que uno de sus militantes sea titular de ese organismo, obliga a darle esa perspectiva.

Como quiera que sea, el pleito con el Festival del Globo tronó esta semana y si se solucionó de inmediato fue porque el parque llevaba todas las de perder en esa controversia.

Este festival, exitoso como negocio y consolidado en el gusto de los leoneses, es un evento privado. Sus organizadores no son damas de la caridad. Ganan dinero y mucho con su organización.

Pero jugaron bien sus cartas. Sabían que poner sobre la mesa la amenaza de llevarlo a otro lado, jugaba a su favor y así lo hicieron. El desgaste corrió por parte de los cercanos al Metropolitano. Ellos tuvieron que argumentar para sustentar sus tesis. Los villanos de la película eran ellos. En el juego mediático, no podían prolongar la batalla. Habrían perdido más.

Contra las cuerdas

Los adversarios políticos de Gerardo Sánchez García y Santiago García López, están de plácemes y piden que les den más micrófonos a los integrantes del grupo dominante en Guanajuato porque cada que tratan de defenderse de la embestida en su contra, se colocan en posición más vulnerable.

El senador y su ahijado político han pisado con convicción las arenas movedizas del ajuste de cuentas interno en el PRI y cada que tratan de sacudirse el lodazal que los abruma, se hunden más.

Gerardo Sánchez tuvo una reaparición desafortunada. Confirmando su carácter de padrino mayor y poder tras el trono priista en Guanajuato, fue el orador estelar en su natal Salvatierra en el cierre de la gira de la justificación de Santiago y resbaló, irremisiblemente.

Su convocatoria a boicotear al gobierno de Miguel Márquez en el arranque de la reunión de capacitación a autoridades electas fue una mala ocurrencia. Muy pocos le hicieron caso. La mayor parte de los alcaldes asistieron en actitud institucional.

Seguir y acatar la bravata gerardista no les iba a redituar nada positivo en lo particular pero sí un gran riesgo de que los boicoteados fueran ellos que a punto de asumir el poder, necesitan una sólida relación con el gobierno estatal y no actitudes reventadoras.

Ya luego le tocó el turno a García López quien en entrevista con el portal 012 se adjudicó el triunfo en Guanajuato capital, de lo poco que pudo rescatar el PRI en el estado.

Qué mejor oportunidad para el diputado federal Francisco Arroyo Vieyra para el lucimiento. Tundirle a su adversario histórico fue un placer porque se puso de pechito.

Después de ese par de lances desafortunados, ya hay adversarios que de plano se cansaron de pegarle a esa piñata. Nunca pensaron que sacudir el avispero y patear el pesebre fuera tan sencillo.

GRILLA Miguel Zacarias

Carlos Medina: Vigía moral, con derecho a picaporte y ahora, ‘un simple terrenal’

Toda una paradoja. Referente interminable en las épocas críticas del PAN, autoproclamado vigía de la moralidad de este partido en tiempos de vacas flacas, el regreso del blanquiazul al poder en León y del propio Carlos Medina Plascencia a un cargo de representación popular, podría traerle más sinsabores que satisfacciones al empresario leonés.

Hace exactamente 3 años, el exalcalde leonés y exgobernador, se daba uno más de sus míticos baños de pureza tras los resultados agridulces de la elección de 2012 para el panismo guanajuatense.

Medina decía que porque lo conocía, jamás se había tomado la foto con el perdedor de esas elecciones en León, Miguel Salim, y en cambio por Miguel Márquez, recién proclamado gobernador electo, sí respondía. Por él sí, pero no por Juan Manuel Oliva.

Clarísimas las filias y las fobias de Medina a lo largo de los últimos años, a partir de ya pone en juego su discurso de los últimos años, su autoridad moral para cuestionar a diestra y siniestra en su partido y fuera de él así como su proclividad a extender constancias de buena o mala conducta política.

En otras palabras, el ingeniero Medina como le dicen algunos, se volverá un político, valga la expresión, terrenal y de carne y hueso. Desde el semiretiro público siempre es más sencillo despotricar.

Y ese derecho lo ejerció a plenitud Medina para criticar las desviaciones y los excesos del PAN. Que si los moches, que si  la corrupción de Oliva, que si los cuestionamientos a Ricardo Sheffield, que si la corrupción de Bárbara Botello.

Y fueron esos afanes los que lo llevaron de regreso a la política, ‘sin querer queriendo’. No quería a Sheffield de candidato, vetó claramente a Diego Sinhué. Frente a ese activismo, resultó inevitable su retorno a la política como miembro de la planilla de Héctor López.

Si criticas, cuestionas y vetas, éntrale tú, le habrían dicho a Carlos Medina que ya comienza a probar las hieles del protagonismo. El problema para él es que ya no estará desde su púlpito sólo cuestionando la moralidad de los políticos y funcionarios.

Él formará parte de la clase gobernante y será juzgado como uno más. No son pocos los que se frotan las manos. Y no hablamos de sus adversarios que militan en otros partidos sino de los propios panistas a quienes Medina sentó en el banquillo de los acusados los que le dan la bienvenida al mundo de los terrenales. Nada mejor que tenerlo en la misma trinchera, entre iguales.

La imagen del día

PAN Guanajuato: Ellos parecen guardar las escopetas para mejor ocasión

LL230101-3

El exsenador Humberto Andrade parece caminar con firmeza a convertirse en el próximo dirigente estatal del PAN, aunque no será el 16 de agosto la fecha de la elección sino el 30 o, quizá, algún día de septiembre.

Pero las aguas se aclaran. En  lo que es el fondo de su problema, los panistas guanajuatenses parecen encaminarse a una salida pactada. Pero en la forma se estaban metiendo de manera gratuita en un berenjenal por demás innecesario y ayer lo corrigieron.

El Comité Directivo Estatal, encabezado por Gerardo Trujillo Flores, se reunió para corregir la ruta reglamentaria que originalmente habían trazado para la contienda.

Aunque la idea original de empatar la elección estatal con la nacional había quedado rebasada y desfasada en las fechas, hubo un intento de sacarlo a rajatabla para que todo fuera el 16 de agosto.

Recurrieron a la simulación. Si la convocatoria no salió el 2 de julio, fecha límite para cumplir con los 45 días previos al día de la elección que marcan los reglamentos, la publicaron con fecha de 2 de julio. Pero el truco cayó por su propio peso.

Pese a que integrantes del CDE panista juraron y perjuraron que el documento estaba a prueba de impugnaciones, alguien convenció a los jerarcas azules de que un reclamo legal podría hacer naufragar el proceso y poner contra la pared el proceso.

Ayer se reunieron y recularon. La elección será en una fecha posterior. Porque además las prisas ya no tenían razón de ser. Si hay un arreglo entre las cúpulas para que sea Andrade el candidato de las mayorías (que no único), da lo mismo que sea el 16 o 30 de agosto o en algún día de septiembre.

La prioridad era encontrar un tercero en discordia que pusiera en sintonía al grupo hegemónico. Es factible que surja un kamikaze que le ponga sabor a un caldo ya sazonado. Ya habrá una ocasión posterior para darse hasta con la cubeta.

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