Redacción

Querétaro.- La familia Paredes Serrano acudió el 27 de diciembre para saber sobre el estado de salud de su padre, Armando Paredes Serrano, quien había sido hospitalizado por Covid-19 en el Hospital General de Zona número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

A las 13:30 horas, según relata la hija de Armando, Andrea Paredes, citaron a los familiares para enseñarles una tomografía con la que el doctor a cargo les explicaba la gravedad de salud de su padre.

Diez minutos después, recibieron entonces la noticia de su deceso y comenzaron los trámites para certificar la defunción, así como realizaron la contratación de los correspondientes servicios de cremación.

Sin embargo, cuando acudieron al reconocimiento del cuerpo, notaron una especie de nerviosismo entre el personal que los atendió y que, después de una ligera dubitativa, les informaron que su padre continuaba con vida para sorpresa y desconcierto de los familiares.

“De pronto se nos acerca una señorita del servicio social y nos dice que había una noticia buena, me dijo que era otra autoridad la que me tenía que decir. Le dije ¿mi papá está vivo? Sí, sí está vivo su papá”, dijo Andrea Paredes.

Tras esto, la familia indicó que no les dieron ninguna explicación sobre lo ocurrido, aunque sí recibieron una disculpa del personal del IMSS que detalló la causa del error como una “confusión” por otro paciente con el mismo nombre.

Aunque después del error, el IMSS indicó que abrirá una investigación interna, la familia Paredes Serrano pidió la indemnización por parte del hospital queretano ante los gastos realizados.

Con información de López Dóriga

ndr