Otras voces

Tomándote el Tiempo

Cuando Jeff Bezos  pensó en dejar su acomodado trabajo en una firma financiera de Wall Street para embarcarse a una aventura en el recién estrenado ciberespacio, tuvo frente a él una decisión compleja.

No era trivial dejar su puesto de trabajo a mitad del año, sacrificando su jugoso bono anual para empezar.

Además, vender libros por Internet a mediados de los noventa sonaba a una idea, en el mejor caso ingenua. Y así se lo planteó su jefe cuando hablaron acerca de dejar el trabajo, durante una larga caminata de dos horas por Central Park.

El jefe de Bezos trató de convencerlo de que su proyecto podía no ser una buena idea, y Jeff le prometió que le daría vueltas al asunto un par de días mas para tomar la decisión.

En el momento que su esposa le dió su apoyo incondicional a cualquier postura que él tomara, Jeff supo que toda la responsabilidad de su futuro estaba en sus manos.

Jeff era una persona dedicada a los números, y su cerebro matemático le permitía valorar escenarios desde una perspectiva diferente, así que para tomar el camino que definiría su futuro se propuso a crear un modelo.

El modelo de menor arrepentimiento, fue la herramienta que Jeff Bezos diseñó para elegir la vereda que años después lo convertiría en el fundador de una de las empresas más exitosas del planeta.

Su herramienta le permitió visualizar los posibles caminos a tomar desde la perspectiva de su Yo futuro de ochenta años. Cuál era la decisión que para el Jeff del futuro generaría menor arrepentimiento?

Finalmente Jeff Bezos eliminó sus dudas y se dio cuenta que aunque su proyecto fracasara, su versión del futuro no se arrepentiría de haberlo intentado.

Actualmente Amazon vende prácticamente cualquier tipo de producto, y su valor como compañía supera el trillón de dólares, una cantidad realmente difícil de imaginar para la gente común.

Existen evidencias de que un elemento que ayuda a tener éxito en la vida es la capacidad de vivir el presente pensando en un futuro lejano. La visión a largo plazo nos permite despejar las dudas que pueden generarse en nuestra mente, sobre todo en una época donde la gratificación instantánea ha recableado nuestro cerebro a pensar principalmente al cortísimo plazo.

Las actividades que realizas hoy deben llevarte a una versión futura que te permita sentirte satisfecho al largo plazo. Por supuesto que esto no significa dejar de disfrutar tu presente y vivir intensamente el día que transcurre. Viéndolo de una forma práctica, las acciones de hoy nos deben acercar lo más posible a esa versión deseada por nuestro Yo octogenario.

También es muy importante para darnos cuenta que tenemos tiempo. La dinámica del mundo actual nos hace sentir constantemente que no hay tiempo suficiente para lograr nuestras metas y eso genera angustia, impaciencia y por supuesto estrés. La realidad es que la percepción de falta de tiempo es una forma de impaciencia pero también tiene que ver con la falta de satisfacción que sentimos al realizar nuestras actividades. Si no le damos valor a lavar los platos después de terminar de comer, probablemente sentiremos que fue tiempo perdido y que pudimos invertirlo en algo más satisfactorio, como ver el fútbol.

La forma de distribuir tu tiempo debe enfocarse primero en la visión de largo plazo. Una vez  que la tengas clara, trata de identificar los grandes objetivos que tienes que cumplir para alcanzarla, y ve desglosando tus actividades hasta que llegues a las actividades cotidianas que necesitas realizar en la actualidad.

Estas actividades deberás clasificarlas en diferentes categorías. Las estimulantes, las necesarias y las que generan satisfacción puede ser una  forma de organizarlas, lo importante es dejar de pensar solamente hasta la siguiente quincena.

Bezos no es la única persona que ha logrado el éxito pensando al largo plazo. Personajes como Winston Churchill o Henry Ford vivieron sus proyectos personales dejando la inmediatez de lado y construyendo en el presente el futuro que imaginaban.

Pensar y actuar a futuro puede ayudarte a definir con mayor claridad que es lo que deseas para tu vida, abarcando todo lo importante para Tí, desde la salud hasta la familia. Incluso puede ayudarte a encontrarle sentido a esas pequeñas actividades diarias, como lavar los platos.