Agencias

Londres.- La OTAN alertó ayer sobre los “desafíos sistémicos” presentados por China y advirtió a Rusia que respete las normas internacionales, en una cumbre que marcó el reencuentro con EE. UU., un aliado estratégico con el que pasó momentos de tirantez en años recientes.

En una extensa declaración final de decenas de páginas, los líderes refirmaron su “unidad, solidaridad y cohesión” para abrir “un nuevo capítulo en las relaciones transtlánticas” al tiempo que definieron a la OTAN como “la fundación de nuestra defensa colectiva”.

Aunque fuentes diplomáticas aseguraron que la declaración se referiría a China sin lenguaje “incendiario”, la nota señaló categóricamente que “las ambiciones de China” y su comportamiento representan “desafíos sistémicos al orden internacional basado en reglas”.

“Llamamos a China a respetar sus compromisos internacionales y actuar con responsabilidad en el sistema internacional, incluyendo los dominios espacial, cibernético y marítimo”, expresó la OTAN.

La “creciente influencia de China (…) puede representar desafíos que precisamos enfrentar juntos, como una alianza. Nos enfrentamos cada vez más a amenazas cibernéticas, híbridas y asimétricas”, apuntan.

Al llegar a la sede de la Alianza Atlántica para la cumbre, Stoltenberg dijo que “no habrá una nueva guerra fría con China”, pero que deben “enfrentar los desafíos planteados por China a [la] seguridad”.

Con relación a Rusia, los aliados expresaron que el fortalecimiento de su capacidad militar y actividades provocadoras en las fronteras de la alianza militar “cada vez más amenazan la seguridad del área euro-atlántica”.

“Hasta que Rusia demuestre respeto por la ley internacional y sus obligaciones y compromisos internacionales, no podrá haber un retorno a la normalidad”, dijo.

En una conferencia de prensa, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que cuando se reúna mañana en Suiza con el líder ruso Vladimir Putin le explicará las “líneas rojas” que no debe cruzar.

Biden también comprometió el apoyo a la integridad territorial de Ucrania y condenó las “acciones agresivas” de Rusia, que en 2014 anexó a su territorio la península de Crimea. “No busco un conflicto con Rusia, pero responderemos si Rusia continúa sus actividades dañinas”, apuntó.

En su declaración, los mandatarios de la OTAN reafirmaron que la retirada de sus tropas de Afganistán después de dos décadas “no significa el fin” de su relación con ese país.

En el segmento de las relaciones de la OTAN con actores fuera del bloque, el documento apunta que la alianza “intensifica la interacción con Colombia, un aliado en América Latina, en temas de gobernanza, entrenamiento militar, desminado y seguridad marítima”.

España será la sede de la próxima cumbre de la OTAN, en 2022.

EZM