Nancy Venegas

Irapuato.- En Irapuato, 25 de los 68 anexos operaban ilegalmente los servicios para el tratamiento de adicciones. No sólo carecían de las licencias municipales de uso de suelo sino que funcionaban en condiciones insalubres, además del hacinamiento incluso ofrecían comida y bebida a los internos en el piso.

Pedro Cortés Zavala, secretario de Seguridad Ciudadana, informó que no se pudo denunciar a los responsables, porque abandonaron los inmuebles el año pasado al darse cuenta del operativo interinstitucional que se implementó para la supervisión y clausura de anexos irregulares. A la fecha operan 25 anexos, nueve de ellos con permiso municipal provisional.

“Algunos estaban en condiciones inhumanas, cuando nosotros fuimos ya estaban cerrados, eran insalubres comían, dormían en el suelo 20 gentes en un cuarto de cuatro metros por cuatro metros”, dijo al informar los resultados de la revisión a 68 anexos que hasta 2020 funcionaban en Irapuato.

Abandonan inmuebles

El año pasado elementos de corporaciones de seguridad federales, estatales y locales, instancias de salud, Ordenamiento Territorial y Protección Civil, entre otras dependencias municipales, participaron en un operativo para supervisar los 65 centros de atención a adicciones.

Una tercera parte de ellos (25) cerraron intempestivamente, los responsables dejaron salir a los internos y abandonaron los inmuebles, por ello la Secretaría de Seguridad no pudo denunciarlos.

Con el cierre de anexos irregulares, 120 internos tuvieron que desalojar los inmuebles y ahora la dirección de Proximidad social, lleva un seguimiento de ellos para que no interrumpan sus tratamientos, algunos de ellos participaron en el curso de barbería y el año pasado recibieron apoyos de herramienta para realizar el oficio.

Ante los ataques armados ocurridos a anexos de varios puntos de la entidad, una de las peticiones de los representantes de los centros era la colocación de botones de pánico, Cortés Zavala señaló que los dispositivos no se colocaron en los 24 inmuebles que operan porque carecían de línea telefónica fija, pero se les capacitó para el uso de la aplicación de emergencias estatal que funciona como un botón de pánico.

EZM