La opera La Boheme se estrenó el miércoles en el Teatro del Bicentenario y mostró por qué se mantiene vigente hasta nuestros días

Miguel Juárez

León.- Con un dramático y gran despliegue artístico, bajo la dirección musical de Roberto Beltrán Zavala y escénica de Jorge Arturo Vargas, el pasado miércoles se estrenó la ópera en cuatro tiempos de Giacomo Puccini: “La Boheme”. Se trata de una conmovedora y vigente representación de la necesidad de liberación moral y el romanticismo, en un contexto de desigualdad y miseria.

El Teatro del Bicentenario Roberto Plascencia Saldaña sirvió de escenario para más de 140 artistas, entre ellos la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, coristas locales; además un joven, pero talentoso elenco de solistas que se robaron los aplausos del público. 

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Particularmente, así lo hicieron la celayense Fernanda Allande y la penjamense Carolina Herrera, quienes interpretaron a Mimí y Mussetta, respectivamente. Dos apasionadas mujeres enfrentan, a su manera, la pobreza e incertidumbre que atraviesan sus bohemios enamorados Rodolfo y Marcello. 

Opera La Boheme
Fotos: Cortesía

En un frío invierno, sin más recursos que su arte como medio de vida, junto a sus compañeros Colline y Shaunard viven en esta historia el amor y la desesperanza hasta la llegada de la primavera y muerte de Mimí, símbolo también del final de su juventud.

Ambientación y relevancia

La historia está ambientada en París, alrededor del año 1830, y trata un viaje hacia la madurez. Si bien, los dos primeros actos gozan, en la oscuridad y pobreza, de la libertad y el primer encuentro “inocente” del amor. Para el tercer acto, la carencia material y sus inseguridades los obligan a abandonar amor y pasiones. Es un momento donde pareciera la realidad tomarlos por sorpresa y la separación es algo inevitable.

Opera La Boheme
Fotos: Cortesía

“[…] ¿Quién soy? Soy un poeta. ¿Qué es lo que hago? Escribo. ¿Y cómo vivo? Vivo. En mi alegre pobreza derrocho como un gran señor versos e himnos de amor. Para sueños y quimeras y castillos en el aire tengo espíritu millonario”, así se presenta, en su primer encuentro, nuestro protagonista Rodolfo con Mimí.

En general, esta es una historia de amor sobre la juventud, la libertad y las pasiones de cuatro amigos, que se enmarca en un momento particular de Francia. Sin embargo, continúa vigente respecto a amores y relaciones actuales.

Las y los asistentes particularmente rieron con fragmentos donde se hacían presentes representaciones de liberación y empoderamiento femenino, como si dicha liberación en el escenario diera aliento y vida a lo ocurre fuera de él. Un hecho interesante en el contexto guanajuatense.

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