Reuters 

Ginebra.- La Organización Mundial de la Salud dijo que evaluaría anticuerpos monoclonales y otros medicamentos antivirales en su prueba de posibles tratamientos para la COVID-19, luego de que un ensayo encontró que el remdesivir de Gilead Science no tiene impacto en las tasas de supervivencia.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que su “Ensayo Solidario” continuará tras su lanzamiento en marzo en 500 hospitales de 30 países para evaluar la eficacia del remdesivir y varios otros medicamentos en pacientes con COVID-19.

El proyecto “todavía está reclutando a unos 2.000 pacientes al mes y evaluará otros tratamientos, incluidos los anticuerpos monoclonales y nuevos antivirales”, explicó Tedros en rueda de prensa.

El Ensayo Solidario quedó en el centro de una disputa el viernes entre la OMS y Gilead, la compañía estadounidense que desarrolló el remdesivir, que dijo que los hallazgos del ensayo del organismo parecían inconsistentes con la evidencia de otros estudios.

Ninguno de los cuatro fármacos que el mundo científico estaba probando para salvar vidas de pacientes de coronavirus en estado crítico tiene efectos sustanciales en su supervivencia, concluyó un ensayo clínico realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La noticia representa un golpe duro golpe contra las cuatro terapias, pero sobre todo la de Remdesivir, que era considerada útil para tratar la enfermedad.

Los resultados se desprenden del muy esperado ensayo Solidarity, que estudió los efectos del Remdesivir y otros tres posibles fármacos en 11.266 pacientes hospitalizados a nivel gobal. El estudio determinó que ninguno de ellos “afectó sustancialmente la mortalidad” o redujo la necesidad de conectar a los pacientes a respiradores artificiales.

Remdesivir fue uno de los medicamentos con los que fue tratado el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, después de dar positivo en la prueba de COVID-19 el primero de octubre pasado.

“Los resultados provisionales del Solidarity Therapeutics Trial, coordinado por la Organización Mundial de la Salud, indican que los regímenes de remdesivir, hidroxicloroquina, lopinavir/ritonavir e interferón parecían tener poco o ningún efecto sobre la mortalidad de 28 días o el curso hospitalario de COVID-19 entre pacientes hospitalizados”, dijeron los investigadores en las conclusiones del estudio.

Además, el ensayo de la OMS mostró que los medicamentos tenían poco efecto sobre el tiempo que los pacientes permanecían en el hospital.

Cuando se trata de evaluar la eficacia de cualquier medicamento, el tamaño importa; lo que posiblemente da la razón a la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuando señala el bajo potencial del tratamiento remdesivir de Gilead Sciences contra el COVID-19 para disminuir la mortalidad, afirmaron científicos.

El medicamento de Gilead -un antiviral desarrollado originalmente para tratar el ébola- no muestra beneficios en las tasas de supervivencia-, de acuerdo los resultados del ensayo más aleatorio y de gran escala realizado en el mundo por la OMS sobre el potencial de los tratamientos contra el COVID-19.

Un factor llamativo de los resultados fue la aparente diferencia respecto al propio estudio de la compañía, publicado en su totalidad la semana pasada, que indicó que el tratamiento reduce el tiempo de recuperación en cinco días en comparación con aquellas personas que recibieron un placebo.

En su respuesta a los datos de la OMS, la farmacéutica estadounidense cuestionó la precisión del estudio, generando un debate sobre qué hace que un ensayo clínico sea apropiado.

“Esto entrega más evidencia de que el remdesivir no es la panacea”, dijo Peter Galle, un profesor del hospital universitario de Mainz en Alemania.

Si bien los resultados parecen, en primera instancia, diferir de las conclusiones del ensayo clínico que Gilead divulgó en el New England Journal of Medicine la semana pasada, los expertos dicen que no son inconsistentes.

El mundo está atrapado en “sindemia” 

El mundo está atrapado en una tormenta perfecta de tasas crecientes de enfermedades crónicas, infecciones persistentes y fallas de salud pública que han permitido una escalada de las muertes durante la pandemia de COVID-19, según un exhaustivo estudio global de salud humana.

El surgimiento y superposición del SARS-CoV-2 con un aumento global sostenido de afecciones crónicas como la obesidad y la diabetes -además de riesgos ambientales adicionales como la contaminación del aire- han exacerbado el número de muertes por coronavirus, afirmó el documento.

El estudio Carga Global de la Enfermedad (GBD, por su sigla en inglés), publicado en The Lancet, es el más completo de su tipo.

Analizó 286 causas de muerte, 369 enfermedades y lesiones y 87 factores de riesgo en 204 países y territorios para ofrecer una visión sobre la salud subyacente de la población mundial y el impacto del COVID-19.

“El COVID-19 es una emergencia de salud aguda por sobre una crónica”, dijo Richard Horton, editor en jefe de The Lancet. Describió como una “sindemia” la pandemia de coronavirus combinada con altas tasas mundiales de obesidad, diabetes y otras enfermedades crónicas.

Sólo en EE. UU.

Pfizer Inc dijo el viernes que solicitará la autorización para el uso de emergencia en Estados Unidos de su candidata a vacuna contra el COVID-19 alrededor de la tercera semana de noviembre, un anuncio que hace muy poco probable que la inmunización esté disponible antes de las elecciones estadounidenses.

La farmacéutica estadounidense desarrolla la vacuna junto a la firma alemana BioNTech SE.

Pfizer dijo que podría determinar si la vacuna es efectiva tan pronto como este mes, en base a su ensayo clínico de 40.000 personas, pero que también requiere contar con datos de seguridad que no estarán disponibles hasta noviembre, como mínimo.

La noticia de Pfizer, publicada en una carta de su presidente ejecutivo en su sitio web, impulsó al mercado accionario de Estados Unidos y a las acciones de la compañía