Óscar Jiménez

León.- En el último semestre del año, la Secretaría de Salud de Guanajuato ha contratado a 226 nuevos médicos en Guanajuato, con la finalidad de atender la emergencia sanitaria provocada por el virus SARS COV-2.

De acuerdo a los registros del área de recursos humanos del Gobierno del Estado, se ha dado ingreso a especialistas en los diversos rubros de las áreas de salud, pero desde el mes de abril se comenzó un nuevo proceso de contrataciones a raíz de lo ocasionado por la pandemia.

Para atender la problemática, algunos médicos ya adscritos a la Secretaría de Salud de Guanajuato, fueron reacomodados en sus puestos laborales, mientras que otros más, fueron de nuevo ingreso. De estos últimos, se consideran 99 médicos generales y especialistas durante el periodo semestral, y donde destaca su incorporación a diversos espacios médicos, como el Hospital Estatal de Atención al Covid-19, al cual ingresaron 23 médicos, así como al hospital móvil, que dio ingreso a 14 personas más.

Sin embargo, y particularmente en estos dos espacios (Hospital Estatal de Atención al Covid-19 y Covid Hospital Estatal Móvil Covid-19) se ha dado la participación de 330 personas que ocupan las diferentes áreas, desde los médicos generales, como es el caso del doctor Ricardo Barba Vázquez, quien es parte de la primera línea de batalla del Hospital Estatal de Atención al Covid-19.

Dentro de este rubro, también destaca el caso de José Guadalupe García Cisneros, así como Marffa Danae Ugalde Rodea que ofrecen sus servicios médicos, y actualmente -también- son parte de los encargados de combatir el virus en Guanajuato.

No son sólo médicos en la ‘primera línea’

Dentro de los espacios médicos dedicados a atender la enfermedad ocasionada por el SARS COV2, no sólo se encuentran médicos generales, especialistas, técnicos, auxiliares de enfermería, ingenieros, también hay personas que se encargan incluso, de las áreas administrativas, las áreas de limpieza, entre otras, y que también forman parte del personal sanitario que hace frente a la pandemia.

En este caso destacan Érika del Rocío Santillán, Juan Eduardo Andrade, Luis Roberto Serrano y Omar Vallejo, quienes a partir del mes de abril han sido contratados por la Secretaría de Salud de Guanajuato con la finalidad de efectuar trabajos de lavandería dentro del Hospital Estatal de Atención al Covid-19.

En total, los registros de la secretaría guanajuatense, contemplan a mil 664 personas del gremio de personal médico que están capacitados para atender el Covid-19 en las jurisdicciones, así como otras mil 975 personas más que se encuentran en áreas similares dentro de los hospitales comunitarios, generales, maternos y de especialidades.

El gran sacrificio: la familia

Ricardo, no le da muchas vueltas cuando tiene que reconocer que su relación con la familia ha sido lo más complicado durante el último medio año.

Han pasado ya siete meses desde que se confirmaron los primeros contagios de Covid-19 en Guanajuato. El doctor Ricardo Barba asegura que ha existido pesadez y cansancio en los últimos meses, pero nada comparado, con la ‘distancia’ obligada que se ha tomado con los seres queridos.

“En general, platicando con los compañeros, la constante siempre ha sido la cuestión familiar. Es lo más difícil, porque como médico tienes el tiempo medido, y el tiempo que nos resta es para la familia y el esparcimiento, pero el trabajo absorbe mucho. Con esta situación, el trabajo se triplicó, las horas, y a eso hay que agregarlo que no podemos estar con las familias porque uno se considera alguien de riesgo”, dice el doctor, quien estuvo meses enteros alejado de sus abuelas, por el peligro de contagio. Ahora, ya las ve, pero aún con diversas restricciones.

Desde el Hospital Estatal para atender el Covid-19, Ricardo Barba es uno de los médicos contratados para atender la contingencia sanitaria en Guanajuato. Esto, le ha conllevado un giro importante en el campo laboral, pues cambió de su participación en hospitales y consultorios privados, al sector público que se confronta con una de las pandemias más mortales en la entidad.

Desde el Hospital Estatal para atender el Covid-19, Ricardo Barba es uno de los médicos contratados para atender la contingencia sanitaria en Guanajuato. Esto, le ha conllevado un giro importante en el campo laboral, pues cambió de su participación en hospitales y consultorios privados, al sector público que se confronta con una de las pandemias más mortales en la entidad.

“Ahora creo que se está replanteando la importancia que tenemos los profesionales de la salud en la sociedad, se nos empieza a reconocer de diferente manera”, asegura.

Todos son indispensables

Además de los médicos y enfermeras, que pudiesen resaltar dentro del sector sanitario, en el mismo terreno se desenvuelven otras especialidades como personal administrativo, camilleros, técnicos e incluso, personas dedicadas a la limpieza en los nosocomios. Para ellos también, ha sido una batalla de sumas complicaciones, y por ello, también deben conllevar las gratificaciones.

A decir del médico Ricardo Barba, cada persona en el área de salud cumple una función vital para que los oficios que se entremezclan puedan combatir la pandemia; “Son pieza fundamental. Sin ellos, yo no podría hacer mis actividades. Necesito sábanas y ropa limpia y eso lo hace el personal de lavandería, y si no tengo esos recursos, se me dificulta mucho mi trabajo”.

Aún con camino por delante, y la incertidumbre de cuándo la pandemia cederá terreno por completo, Ricardo aún recuerda los detalles que llegaron al hospital. Había donativos de comida que llevaban en la parte de arriba un recado de agradecimiento para el personal médico; “Son detallitos, pero nos hacen sentir bien”, dice, “cosas que, te juro, en las que eran mucho más gratificantes el detalle del mensaje que de la comida como tal”, finaliza el médico Ricardo Barba.