Roberto Lira

Celaya.-A su vez, el obispo de la Diócesis de Celaya, Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que haga sus acusaciones a través de los conductos adecuados, esto, ante la crítica que hizo el mandatario de reemplazar al fiscal Carlos Zamarripa.

Fue en la conferencia de prensa matutina del pasado viernes, cuando AMLO apuntó que Zamarripa debería ser removido ante el incremento de violencia en la entidad, bajo el argumento que “si fuera gerente, ya lo hubieran corrido”.

Al respecto, el prelado de Celaya resaltó que hacer este llamado “es parte de una acción mediática que debería llevarse a cabo ante las instancias correspondientes”.

“Él como presidente puede pedir muchas cosas, sin embargo, (…) son cosas que tiene su relevancia mediática y que esa relevancia mediática puede ser utilizada o no para que el fin se dé o no se dé, pero que uno se una a esas peticiones, pues no porque realmente esas cosas deben hacerse ante instituciones que corresponden”, comentó Aguilar Ledesma.

Asimismo, mencionó que si el presidente considera que tiene razón en este llamado debe acercarse a las Fiscalías, Ministerios Públicos y demás instancias que deben regular si quienes ocupan estos puestos son las idóneas, si son culpables o no, y que estas lleven a cabo juicios e investigaciones de acuerdo a derecho.

Consulta popular, un ‘pleito casado’

Por su parte, el obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, opinó que la consulta para enjuiciar a los expresidentes parece ser sólo “un pleito casado” entre el presidente Andrés Manuel López Obrador con sus antecesores, pues “la corrupción y la impunidad siguen presentes en el país”.

“Parecería como un pleito casado del presidente con sus antecesores, como él lo ha venido pregonando en estos años de su mandato, en estar diciendo que antes eran, que antes eran, pero no hemos visto cosas concretas, entonces no sé cómo vaya a responder la gente”, opinó.

Consideró que se habla de leyes y no se aplican, pues la corrupción sigue en muchos sentidos en el país y no se sabe si la consulta hará la diferencia o no, e incluso, si la ciudadanía va a responder.

ndr