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Roberto Lira

Celaya.- El obispo de la Diócesis de Celaya, Benjamín Castillo Plascencia, lamentó el asesinato del padre Gumersindo Cortés González y enfatizó que es una pena que se acumula a las cientos de muertes de ciudadanos que se registran día a día en el estado.

Este sábado el cuerpo sin vida del ‘Padre Gume’, como era conocido, fue encontrado con signos de violencia y lesiones producidas por arma de fuego en la comunidad Cerrito de Guadalupe, en Dolores Hidalgo, pero fue hasta el domingo que se confirmó su identidad. 

Al respecto, el prelado celayense mencionó que es una triste noticia para la Diócesis al tratarse de un integrante del presbiterio, sin embargo, “es una pena que se suma a las muertes de personas que se han registrado en el estado”. 

“Nos apena mucho, no solo por él, dices, bueno es del presbiterio sí nos llega muy cerca, pero todos son del pueblo santo de Dios, lo hemos dicho, nos apena un montón de gente que ha muerto y algunos como que se nos olvidan o algunas como que se nos olvidan”, comentó Castillo Plascencia.

Asimismo, el obispo de Celaya dijo que este asesinato no es diferente de los demás que se han cometido en el estado, por lo que la alerta sobre estos crímenes no es exclusiva del presbiterio, sino de toda la sociedad. 

“A todos, no quiero distinguir sobre el montón que ha muerto, junto con eso, el primer sacerdote, pero no tengamos miedo, hay que hacer las cosas que tenemos que hacer y cumplir con nuestro deber. Vuelvo a insistir: a los que hacen el mal que se arrepientan, no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta en vida”, mencionó el obispo. 

Castillo Plascencia recordó al ‘Padre Gume’ como una persona agradable y tranquila, que era muy querido en las comunidades donde trabajó, por lo que desconocen los motivos del crimen y esperan que la Fiscalía General del Estado resuelva el crimen.

ndr