Roberto Lira 

Celaya.- Sacerdotes de las diferentes iglesias de la Diócesis de Celaya deberán acatar la suspensión de los recorridos del Viacrucis, sin embargo, de no hacerlo, como el año pasado, no serían sancionados, comentó el obispo de la Diócesis de Celaya, Benjamín Castillo Plascencia.  

Con la celebración del Domingo de Ramos se dio inicio a la Semana Mayor, caracterizada por la realización de eventos multitudinarios como la visita de los siete altares, los Viacrucis y la Procesión del Silencio que no podrán realizarse por la pandemia.

A pesar de la prohibición, el párroco del templo de la Asunción en el Barrio del Zapote, realizó un recorrido por las calles de esta comunidad con la imagen de Cristo y acompañado de personas que participarían en las tres caídas, por lo que espera que este año se obedezca esta orden. 

“Si lo hizo no debió hacerlo; no es cierto que podemos manejar a la gente”, comentó el prelado celayense.   Asimismo, dijo que estas acciones pueden calificarse como imprudencias de parte de los sacerdotes, ya que conocen las normas y se está en una época en que se debe tener una sana distancia, y cuidados sanitarios, sin embargo, resaltó que la Iglesia no considera sanciones a estas acciones. 

LC