Roberto Lira / Luz Zárate

Celaya.- El personal de Protección Civil (PC) nuevamente colocó cinta restrictiva en el jardín principal  y otras zonas públicas, para evitar la aglomeración de personas. 

Al activarse el color rojo en el Semáforo Estatal de Reactivación se realizó la clausura del Jardín Principal, la Calzada Independencia, el jardín de San Agustín y la Alameda Hidalgo. 

Protección Civil restringió el uso de bancas y el paso de personas por estos lugares con cinta delimitadora como se ha hecho en otras fases de la pandemia y a la cual se ha regresado por los altos números de contagios de Covid-19.

El titular del área, Luis Ramón Ortiz Oropeza explicó que estas medidas se realizan a fin de evitar que se genere una alta concentración de personas. Señaló que las personas que sean sorprendidas quitando o rompiendo las cintas podrían ser sancionadas, ya que este artículo es considerado un bien municipal.

“El mensaje que nos manda ahí la población es que no están comprendiendo lo que queremos nosotros como gobierno municipal y el resto de los comercios que están participando con nosotros, están respetando pero la gente es la que no está comprendiendo la magnitud de la enfermedad, lo que puede llegar a pasar, no dimensionan, no ubican como está la capacidad hospitalaria, como están saliendo cada vez más casos positivos”, comentó. 

No les importa

Gasolina, esfuerzo, tiempo y muchos metros de cinta amarilla gastó Protección Civil para restringir el acceso al Jardín principal, Plaza de San Agustín y Alameda, pero los ciudadanos volvieron en cuestión de minutos a sentarse en las bancas recién clausuradas.

Este lunes, Protección Civil colocó cintas de prohibición en plazas públicas y jardines a fin de que se respete el aforo del 20%.

Y un par de horas más tarde, policías municipales hicieron operativos para pedir a la gente que se levantara de las bancas clausuradas y se respeten los acordonamientos, pero se retiraban del lugar y otra vez se volvían a sentar.

“¡Señores que no están viendo las cintas amarillas que indican clausura!, las bancas no están en servicio. ¡Arriba, arriba, aquí no pueden estar!”, dijo un elemento en tono fuerte a quienes estaban sentados en el Jardín principal.

El mismo discurso repetían otros policías en distintas zonas y de inmediato los ciudadanos ‘desobedientes’ acataban la orden, pero el resultado se repetía en cada caso.

“La gente de plano no entiende, si están viendo que lo pusieron para que no se queden a descansar aquí y ahí van y se sientan”, dijo Juan, un bolero que lamentó que, por la restricción, disminuyan sus clientes.