No eres tú, es tu cuerpo: 10 reacciones involuntarias

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Hipo, manos sudorosas, bostezos, hormigueo, entre otras, suelen presentarse de forma inconsciente y, posteriormente, transformadas en parte de la conducta

El Universal

Ciudad de México .- En respuesta a situaciones de peligro o nerviosismo, las reacciones fisiológicas son producidas por el organismo humano ante circunstancias incómodas, desagradables o placenteras. Éstas suelen presentarse de forma inconsciente y, posteriormente, transformadas en parte de la conducta.

Juan Pablo García Acosta, académico de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), nos explicó algunas de ellas.

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Hipo

El hipo es generado por la presión que el estómago ejerce sobre el diafragma, al tragar súbitamente aire o algún otro contenido, como comida.

Esta reacción surge para proteger al organismo de algún daño posterior o mayor que pudiera presentarse en el cuerpo humano.

Sudor en las manos

Esta reacción es mediada por aspectos nerviosos y químicos. Ante una situación de angustia o nerviosismo, el organismo humano desencadena una respuesta en el sistema nervioso.

Además de desencadenarse una respuesta de tipo hormonal, en la que se producen sustancias dirigidas a algunas regiones o tejidos específicos del cuerpo, lo que produce un aumento en la secreción de las glándulas sudoríparas.

Tics nerviosos

Una forma de interpretar situaciones de estrés e incomodidad es a través de los tics nerviosos. Según García Acosta, está reacción conductual es una forma de canalizar emociones. Se caracteriza por presentar movimientos involuntarios y repetitivos en alguna parte del cuerpo.

Bostezos

Bostezar o respirar profundamente genera la entrada de mayores cantidades de oxígeno al organismo, que permiten mejorar el funcionamiento y los estados de alerta.

Está reacción fisiológica, señala, se produce como respuesta al cansancio, agotamiento y fatiga, y permite procesar mejor la energía.

Piel de gallina

La piloerección, mejor conocida como piel de gallina, se produce a partir de estímulos neuroquímicos, que generan la contracción de pequeños músculos cercanos a las vellosidades de la piel y modifican los niveles de circulación sanguínea.

De acuerdo con García Acosta, esta respuesta fisiológica es de origen primitivo. “Nuestros ancestros, que tenían mayor pilosidad en la piel, necesitaban producir este mecanismo para evitar la pérdida de calor en situaciones de frío extremo”.

Hormigueo

Ocasionado por la disminución en los aportes de sangre, oxígeno y nutrientes, el hormigueo es una sensación nerviosa asociado a alteraciones en la circulación o en la oxigenación.

“Cuando una parte de nuestro cuerpo no está bien oxigenada o no recibe un aporte sanguíneo suficiente empezamos a tener alteraciones como el hormigueo, que después puede evolucionar a adormecimiento”, afirma el doctor.

Risa

Es un mecanismo de comunicación con el entorno, para manifestar sensaciones agradables o placenteras, y una forma de retroalimentar el cuerpo.

Produce, además, contracciones musculares y sustancias benéficas para el funcionamiento del organismo.

Ojos llorosos por risa

Es una situación de origen neurológico. Al reír, explica el académico, se desencadenan estímulos nerviosos y la contracción de músculos, generando la secreción de los tejidos que están alrededor de las glándulas lagrimales.

Sonrojamiento

Esta reacción es ocasionada por los cambios en la circulación sanguínea y está mediada por estímulos neuroquímicos, que abren los vasos sanguíneos (vasodilatación) produciendo el sonrojamiento.

Orgasmo

Es una respuesta a estímulos sexuales, en la que incurren factores neurológicos y hormonales. “Aunque no todos reciben y responden de igual manera ante un orgasmo, sino que tiene que ver con la forma en que respondemos a nuestro entorno”, señala.