Nada es accidental en política, aseguran los viejos teóricos del tejemaneje del poder público, la acepción también es aplicable al mundo empresarial. Los guanajuatenses quieren tomar por asalto los organismos empresariales del país y en ello hay un componente político, sin duda, de frente a la Cuarta Transformación que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, que se ha distinguido como una administración federal anti-empresarial.

Ayer, el leonés Héctor Tejada Shaar fue declarado ganador en una elección interna, con tres candidatos, de la presidencia de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco), un logro que no se tenía desde los años noventa, con Hugo Villalobos González, en plena efervescencia del activismo empresarial en la vida pública mexicana, a mitad del sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Villalobos González luego adquiriría protagonismo político en nuestro estado como primer presidente del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato.

Hugo, en la política empresarial nacional, fue uno de los artífices de las negociaciones para el Tratado Trilateral de Libre Comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, que encabezó Jaime Serra Puche, en nombre del gobierno salinista.

Ahora, Héctor Tejada Shaar, que un día fuera presidente de los comerciantes en el Centro Histórico de León, allá a principios del siglo 21, deberá llevar la voz de los guanajuatenses al Consejo Coordinador Empresarial, organismo que unifica la expresión empresarial en México en su diálogo con la Federación. En la Conacanaco ha desempeñado la tarea de tesorero, también había sido vicepresidente regional de la región Centro-Occidente; vicepresidente de Formación e ideología empresarial y consejero nacional. Estos últimos aspectos son fundamentales de cara al papel que seguramente desempeñará en el organismo que agrupa a todas las cámaras de comerciantes y prestadores de servicios del país.

El leonés, nomás ganar su elección, ya puso la vara alta. Se plantea reconstruir “los cimientos del sector terciario, para que siga siendo uno de los pilares más importantes de la economía y la estabilidad social de México”, pero sobre todo con su primer pronunciamiento político: pidió abandonar “la ambición de la política partidista, los pensamientos utópicos, la discordia, la simulación y el engaño” para que con unidad, ética y responsabilidad se enfrenten los retos de reactivar la economía que dañó la pandemia”.

Es posible que la lucha en las cumbres de la política empresarial nacional no la de solo. Otro leonés, José Antonio Abugaber Andonie, está buscando los apoyos para presidir la poderosa Confederación de Cámaras Industriales de México, la Concamin, de 103 años de historia, de la cual es secretario en su consejo directivo.

El empresario, accionista de Calzado Comando, es señalado como el favorito para suceder el próximo 21 de septiembre a Francisco Cervantes. De ganar el proceso, dos leoneses por vez primera en la historia tendrán silla en el Consejo Coordinador Empresarial del país, una historia escrita desde dos familias de migrantes que echaron raíces en Guanajuato.

Si los pronósticos se cumplen, será de mucho interés ver la actuación de ambos, que seguramente, uno como invitado y otro como anfitrión, no desaprovecharán la oportunidad de estrechar manos en la apertura de la Hannover Messe en octubre próximo, precisamente en la Reunión Anual de Industriales que organiza Concamin en León y donde el invitado principal es el presidente de la República.

Por ahora, el primero en ganar su elección ha sido Héctor Tejada Shaar.