Karla Silva

Silao.- Mujeres extraordinarias, madres ejemplares, profesionistas de excelencia, hijas amorosas, amigas incansables: así recuerdan a Verónica y a Jessica, las hermanas silaoenses que este lunes fallecieron durante la explosión de una pipa que transportaba Gas LP en la autopista TepicGuadalajara; en el vehículo viajaba también un pequeño de cinco años de edad.

Verónica López Prado tenía 30 años, era la mayor. Como educadora, se dedicaba al cuidado de varios niños en el preescolar de la comunidad La Aldea. ‘Vero’, como le conocían sus amigos de la hoy escuela de Nivel Medio Superior de Silao (antes Prepa Oficial), y de Escuela Normal Oficial de Aguascalientes, donde se preparó, se refieren a ella como una maestra muy amorosa con sus alumnos, una madre responsable que siempre veía mil maneras para salir adelante.

La caracterizaba su entusiasmo y su visión positiva de la vida. Siempre bromista y transparente, levantaba sonrisas a donde quiera que iba.

Su hermana, Jessica Araceli, estaba por cumplir 28 años de edad. En 2019 se graduó como Ingeniero en Logística y Transporte de la Universidad Politécnica del Bicentenario (UPB), institución que en redes sociales lamentó su trágico deceso: “La UPB y la Comunidad Correcaminos se unen a la pena que embarga a la familia López Prado, por el sensible fallecimiento de nuestra alumna, así mismo de su hermana. Rogamos a Dios por su descanso eterno y con respeto, expresamos nuestras condolencias a familiares y amigos, deseando encuentren paz y consuelo”.

“Jess”, o “Ara”, como también era llamada, murió realizando la actividad que tanto le gustaba: viajar. Así lo han señalado sus amigos en un video que compartió a través de Facebook minutos antes del accidente. Su hija iba con los padres de las jóvenes en otro vehículo que se había adelantado unos metros en la autopista.

Su familia en Silao espera la llegada de los restos que ya fueron oficialmente identificados por la Fiscalía del Estado de Nayarit.

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SZ