María Espino

Guanajuato.- Una mujer, que pidió no publicar su nombre, denunció que en el anexo ‘El Capullo’ ubicado en la comunidad de Santa Rosa, maltratan física, verbal y psicológicamente a los internos; además aseguró que ella estuvo ahí recluida y sus familiares optaron por sacarla ya que los tratos que ahí reciben son inhumanos y en medio de la pandemia de Covid-19 no hay medias de prevención.

La quejosa aseguró haber visto cuando maltrataban a otras internas, incluso contó que ella vio cuando amarraron y golpearon a una señora mayor, como de unos 60 años de la que dijo haber conocido con el nombre de Carmen y que no estaba ahí por temas de adicciones sino porque sus hijos ahí la fueron a dejar como si fuera un asilo.

También narró que una mujer que padece esquizofrenia le ha llamado por teléfono contando los malos tratos que ahí recibe, por lo que solicita a la autoridad competente que hagan las revisiones pertinentes para evitar que las internas que ahí están recluidas sigan padeciendo malos tratos.

Precisó que el dueño se llama Juan Carlos Vargas y que él no sabe lo que ahí ocurre porque prácticamente nunca está y como los malos tratos cada vez son más y nadie hace nada para impedirlo sus familiares decidieron sacarla de este lugar, además de que al interior del anexo no cuentan con medidas anti-Covid-19 por lo que el riesgo de contagio es muy alto ya que sólo hay tres habitaciones en donde duermen las internas que por mínimo son 13 y a veces llegan a ser hasta 18 sin contar a las que cuidan del lugar.

La quejosa aseveró que las encargadas no respetan los reglamentos del lugar pues contó en navidad, en plena pandemia, efectuaron una fiesta al interior del anexo a la que acudieron varias personas e incluso entraron hombres cuando ambas cosas están prohibidas.

Dijo que las internas durante su recuperación tienen prohibido salir del lugar pero las encargadas del lugar a las que les dicen “madrinas”  llevan a las mujeres internas a fiestas a otros anexos y las reúnen con hombres, tal fue el caso de la ocasión que las llevaron al aniversario de “El Cuartel”, ubicado en Puentecillas.

Otra ocasión que las llevaron a una fiesta a convivir con hombres fue a Silao al centro de rehabilitación “Esperanza de Vida en donde pasaron hasta muy tarde.

La denunciante manifestó que las internas no se pueden negar a salir, que simplemente es una orden y deben obedecer de lo contrario las castigan, incluso contó que en muchas ocasiones internas se pelaron a golpes con alguna de las cuidadoras por que no se dejaban de las encargadas pero no todas lo hacen, por ello insistió en que las autoridades correspondientes de gobierno municipal hagan una investigación ya que aseguró al interior del centro de rehabilitación el Capullo hay muchas irregularidades.

LC