Onofre Lujano

Coroneo.- Murió a los 90 años de edad uno de los artesanos más destacados en la obrajería: don Paulino Bautista Loyola especialista en la elaboración de cobijas y gabanes. Don Paulino falleció, pero su legado de tejido e hilados queda plasmado en sus diferentes prendas que lo hicieron ganar premios en el arte de la obrajería.

El hombre que nació en la comunidad de Ojo de Agua, Michoacán, en los límites con la localidad de Epitacio, Huerta, ganó el reconocimiento de la población, porque a su edad junto con su esposa Imelda Imelda Avalos Villegas, mantenían su gusto por elaborar prendas con la auténtica lana.

El artesano tejió en sus telares legendarios y clásicos de madera 70 años; hasta sus últimos días siguió trabajando y vendiendo su producto en Bernal y Amealco, Querétaro, aunque los domingos iba a comerciar en el tianguis.

Su familia fue numerosa, tuvo con su esposa, Imelda Avalos Villegas. 9 hijos, pero fallecieron dos. Su esposa es también artesana en tejido de gancho.

Ninguno de sus hijos se ha dedicado a la obrajería, solo un nieto, Adrián Bautista García, quien es abogado y su especialidad son los gabanes. “es necesario que el legado de mis abuelos no termine ellos. A la muerte de mi abuelo queda un hueco en el oficio que tanto amó y que hasta sus últimos días lo mantuvo activo”.

EZM