DESPUÉS DE LA BORRACHERA. Cada partido vive sus propios infiernos y al final, el resultado en las urnas es el reflejo de la estrategia para dispersarlos o de plano eliminarlos. El largo trecho que hay entre el golpe mediático que dio Morena al arrebatarle 2 curules al PAN se ha consumado y es entonces cuando cada partido tendrá que prepararse para lo que viene.

“AGUAFIESTAS”. Y ayer un grupo de militantes de Morena en Abasolo se manifestaron en contra de la adhesión de Jessica Cabal y Luis Magdaleno. De manera particular cuestionaron la suma de la legisladora que podría ser candidata a alcaldesa, según se especula.

INFORMACION PRIVILEGIADA. Pero eso, solo lo saben en el Comité Ejecutivo Nacional de Morena porque en Guanajuato, la dirigente estatal Alma Alcaraz no tiene ni idea de quienes están apuntados y apuntadas como precandidatos a la alcaldía. Bueno, eso es lo que dice ella.

LA CONFIGURACIÓN. Es parte de las contradicciones de un partido que surge como movimiento social, nutrido fundamentalmente de adversarios de partidos tradicionales como PRI y PAN y que ahora ve cómo son los exmilitantes de esos partidos los que se perfilan como los ganadores de esas candidaturas.

DE CHILE Y DE DULCE. En su accidentada irrupción a la escena nacional, Morena es una negación de la tradicional institucionalidad partidista que con su respectivo sello, han cultivado priistas y panistas.

EN CONCRETO. En Morena, muchas veces la mano izquierda no sabe lo que hace la derecha. Parece chiste pero es la realidad que Alcaraz como dirigente no sepa no solo de las gestiones para sumar a estos 2 diputados sino que no conozca la lista de precandidatos a las alcaldías.

LA FOTO. La imagen de las adhesiones a Morena junto al dirigente nacional Mario Delgado son una muestra de quienes llevan la batuta en las decisiones y por esas mismas razones que Cabal y Magdaleno pueden sentirse con posibilidades de candidaturas, en León, el ahijado de Ricardo Sheffield, Marcelino Trejo, siente pasos en la azotea.

MUCHO PEDIR. La lógica diría que en Morena, lo indicado es que las corrientes en pugna se repartan el pastel sin necesidad de batirse en disputas estériles y todos podrían salir ganando.

ABSURDO. Pero este partido es la antítesis de la institucionalidad y la corrección de la política. Y eso ocurre a lo largo y ancho del país. Y así ha sido a lo largo de su corta historia. Por eso la inestabilidad y la división no parece ser argumento de una eventual debacle como sí funciona con otros partidos. Es el flanco inexplicable del éxito morenista que busca expandirse en Guanajuato.

LA DEL ESTRIBO…

Aún faltan varias semanas para el arranque formal de la campaña pero la abanderada panista por la alcaldía de León, Alejandra Gutiérrez Campos ya tiene que pavimentar el terreno para que su sintonía en campaña con el alcalde Héctor López Santillana, sea tersa.

Y desde luego que el gran tema será el de la inseguridad. Más allá de las cifras alegres que presenta el secretario de Seguridad leonés, Mario Bravo, la candidata panista tendrá que conocer el pulso más preciso de lo que ocurre en las colonias leonesas.

El problema en León es complejo y no puede entrar a la campaña la diputada con licencia con la creencia de que los leoneses están mejor que hace casi 6 años que regresó el PAN a Palacio Municipal.

¿Qué tanta sintonía y confianza mutua hay entre López Santillana para que el discurso y las acciones del que llega no signifiquen hostilidad para el que se va?

Una batalla cuya dimensión solo calibran quienes conocen las personalidades y egos de los protagonistas.

A 3 AÑOS DE LA PARTIDA DE CHICO A MORENA

Hace 3 años, Morena en Guanajuato daba la nota con la suma de personajes conocidos en la política local que impactaban no solo en el PAN, sino que apuntalaban la debacle del PRI que comenzaba a cavar su propia tumba.

El entonces senador Miguel Ángel Chico Herrera anunciaba que se sumaba a la campaña del entonces candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador.

“Fui dirigente de mi partido tanto en el municipio de Celaya como a nivel estatal, al igual que delegado del Comité Ejecutivo Nacional en los estados de Quintana Roo, Querétaro y Aguascalientes. También fui candidato a gobernador en el año 2006, diputado local, y senador de la República representando a Guanajuato”, se leía en la carta que envió al Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido, Enrique Ochoa Reza.

Decepcionado por no alcanzar la candidatura a gobernador del PRI, la salida de Chico Herrera alentaba las versiones en Morena de que podía ser candidato a la gubernatura de este partido que ya tenía perfilada a la actual senadora, Antares Vázquez Alatorre.

“Morena me ha abierto las puertas para seguir haciendo política, no sé a qué posición pudiera yo ir. Para el gobierno del Estado hay una candidata a quien respeto. Seguramente tendré oportunidad en otros cargos de elección popular, platicarán conmigo, lo decidirá el partido. Yo me sumo a la campaña del licenciado López Obrador, ya después veremos en qué espacios podemos participar”, leyó en su escrito de renuncia

El ahora diputado federal morenista quien acumula 12 años  como legislador federal, 9 en el PRI y 3 en Morena, 6 de ellos como senador, manifestaba su decepción del entonces líder tricolor Enrique Ochoa Reza.

“Un experimentado político priísta guanajuatense me preguntó: ¿valdrá la pena seguir en un PRI que no es nuestro PRI?  Y tiene razón, por eso mi salida del partido. Eso es lo que me ha desalentado, la desatención de Enrique Ochoa Reza. Se podía haber dialogado, llegado a acuerdos”.

Lo cierto es que, Miguel Chico como muchos otros priistas, saltó del barco justo cuando comenzaba el naufragio.

DIEGO Y LA SEGURIDAD; UN TERCIO DE LA 4T Y APENAS, LA SINTONÍA

No son signos ni especulaciones. Los hechos y las palabras parecen respaldar los dichos del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo quien asegura que se vive el mejor momento del sexenio en la coordinación con las autoridades federales en el combate al crimen organizado.

Para que incluso hable bien de la delegación en Guanajuato de la Fiscalía General de la República, algo bueno debe estar pasando. Pero el punto clave es que esa sintonía tendrá que derivar en resultados fehacientes en la pacificación de Guanajuato.

No debe ser casualidad que la mejor sintonía entre Guanajuato y la federación se dé justo cuando ya no está en la secretaría de Seguridad Federal, Alfonso Durazo quien busca la gubernatura de su natal Sonora.

A final de cuentas, Durazo fue uno de los artífices de los cuestionamientos hacia el Fiscal Carlos Zamarripa que lo pusieron a prueba en el segundo semestre de 2020 cuando arreció la embestida en contra del poderoso funcionario en Guanajuato.

El gobernador resistió y aguantó la arremetida y hoy, no tiene más esos nubarrones enfrente. Hay colaboración institucional plena. No es poca cosa porque su antecesor Miguel Márquez no tuvo ese escenario particularmente si hablamos del combate al robo de combustible.

Pero de poco servirá esa sintonía si esto no se aprecia en la disminución de los índices de violencia. El gobernador Diego Sinhue presume desde hace semanas una baja en los homicidios dolosos que falta verlo todavía en la perspectiva de las cifras globales del sexenio.

Hoy en el mejor de los casos, en Guanajuato estamos en lo que Alfonso Durazo solía llamar la contención de las cifras. Tendremos que esperar a que esta tendencia se mantenga consistente durante varios meses y se afiance a lo largo del año.

La mula no era arisca. El propio Diego Sinhue ha dicho que la violencia que azota a Guanajuato llevó años para consolidarse en los niveles actuales y que en el mismo tenor, llevará años para devolver la paz al estado.

Llevó 2 años convencer a la 4T que no habrá cambios en las cabezas de seguridad y que acá aguantaron candela. De hecho, la presencia de Julio Sherer Ibarra (por cierto, único que no trae cubrebocas en las fotos difundidas), uno de los consejeros más escuchados por el presidente, es también un buen signo para Guanajuato.

Porque él mismo en algún momento parecía simpatizar o al menos dejaba pasar los cuestionamientos hacia el dúo de seguridad en Guanajuato.

Podrá ser el tema de las vacunas o los programas sociales pero no el de la seguridad un tema electorero para los gobiernos estatal y federal. Es lo mínimo que se podía pedir a ambos pero en las circunstancias actuales, es un factor que alienta el beneficio de la duda de que esto puede mejorar. Solo eso.