Daniel Moreno

Comonfort.- Apenas lograron hacer el molcajete más grande de Comonfort, uno de los más grandes de todo el país y los artesanos ya piensan en romper su propia marca. 

Apenas en febrero con el apoyo de autoridades municipales se dio a conocer que un grupo de artesanos lograron formar un molcajete de 1.50 metros de altura por 1.20 metros de diámetro y con un peso de 2 toneladas que por ahora se ubica en el patio de presidencia. 

Juan Manuel Quintero señaló que él ya pertenece a una tercera generación de molcajeteros ya que el oficio se aprendió desde su abuelo, aunque en la familia prácticamente sólo él ha conservado la tradición. 

Desde un rincón de su casa habilitado como taller en la colonia Camacho, a pocos metros de la zona artesanal, el molcajetero trabaja todo el día junto con su socio Manuel Cruz, y su padre Mario quien ocasionalmente les ayuda.

El artesano de 33 años de edad, dijo que desde muy pequeño aprendió el oficio y desde entonces le ha gustado, no negó que algún tiempo se fue en busca del sueño americano pero regresó a labrar la piedra por la gran satisfacción que le deja este negocio. 

Los artesanos señalaron que la cantera de donde extraen el material les queda a 45 minutos caminando y al menos van dos veces por semana para extraer roca, a la cual le dan una primera  moldeada y ya en el taller pueden lograr en promedio dos molcajetes diarios, pero este es un  trabajo duro que requiere paciencia  y amor. 

Juan Manuel Quintero señaló que las ventajas que tiene su oficio es que todos los días está con su familia y trabaja desde su casa, de hecho un hijo de dos años ya está aprendiendo el oficio y para enseñarlo le han dado sus mini herramientas una pequeño marro y una piqueta con el fin de que pronto pueda moldear sus primeras obras. 

Eso no ha sido todo, pues Juan Manuel Quintero dijo que como parte del reconocimiento a su trabajo y la promoción con la que le han apoyado autoridades del estado y municipio ha viajado a Madrid para exponer sus obras y le da gusto saber que sus molcajetes llegan a países como Japón, Estados Unidos, España, Canadá y por supuesto en casi todos los rincones del nuestro país. 

Los artesanos señalan que los molcajetes de su ciudad tienen una ventaja sobre los que se fabrican en otros lugares: la piedra tienen unos puntitos blancos llamados feldespatos que son sales minerales y que se desprenden y mezclan en la salsa cuando el cocinero muele con el tejolote, por eso nunca sabrá igual la salsa de licuadora que la de un molcajete de Comonfort. 

Así pues Juan Manuel  Quintero y Víctor Manuel Cruz señalaron que luego del mega molcajete que se hizo para el municipio ya están pensando en poder hacer otro aún más grande y romper marcas, pero aún no saben todavía quién podría comprárselos aunque con optimismo dijo que tal vez eso sea lo de menos.