Mineral de Pozos, la magia detrás de ‘Comala’

El ambiente del lugar era perfecto para adaptar la novela de Rulfo. Foto: Especial

Como homenaje a los 102 años del natalicio de Juan Rulfo, recordemos un espacio del estado que se convirtió en escenario literario en la adaptación cinematográfica de ‘Pedro Páramo’

Óscar Jiménez

León.- La magia implícita de los caminos pedregosos, las altas puertas de madera, los paisajes y las escalinatas de Mineral de Pozos han provocado que los realizadores del  séptimo arte caigan en su red y plasmen sus grandes historias o adaptaciones de obras literarias, tal como ocurrió con la magna obra de Juan Rulfo: ‘Pedro Páramo’, cuya adaptación se filmó en este pueblo fantasma.

“Cuando leí la adaptación sentí que capturó el ambiente fantasmal de la obra escrita. Para participar en este largometraje, Velo me invitó varias veces a platicar en su oficina, la cual parecía un museo dedicado a Pedro Páramo, en ella había una extensa documentación, fotografías de la época, del vestuario… algo que me llamó la atención fueron las imágenes de los tipos de sombrero que se usaban en la vida en el campo”, Ignacio López Tarso (Fulgor Sedano), Ganador a Mejor Coactuación Masculina El Heraldo.

Este jueves 16 de mayo se celebra el aniversario 102 del natalicio de uno de los escritores jaliscienses más reconocidos de la historia: Juan Rulfo, y aunque nunca tuvo un nexo mayor con Guanajuato, en 1967 éste fue el mejor lugar para escenificar su nostálgica y melancólica, pero también fantasmal, Comala.

La obra de Rulfo fue pensada y repensada a finales de los años 40, pero sería hasta 1955 que el autor pudiera publicarla; a partir de ello se generó un boom que se mantiene hasta nuestros días por la majestuosidad de su obra. Y esto provocó que su universo de soledad no pasara desapercibido ante los ojos del cine.

  

Del libro a la pantalla

En un ya lejano año de 1967, se le pidió a otro grande de la literatura mexicana, Carlos Fuentes, que adaptase la novela de Rulfo al cine; Fuentes lo hizo, y en sinergia con el español Carlos Velo, lograron plasmar en Mineral de Pozos el universo perfecto para contar la vida que se sobrellevaba en Comala.

“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”, narra la primera línea de la obra de Juan Rulfo, en la que quizá sea, una de las obras más recordadas de la literatura mexicana.

Para aquella ocasión, Mineral de Pozos, que en su momento fue un pueblo minero por excelencia, fue el lugar ideal para plasmar a personajes como Juan Preciado, Miguel Páramo, Fulgor Sedano, Susana San Juan, entre otros, que corrieran con las actuaciones de Ignacio López Tarso, Pilar Pellicer y el estadounidense John Gavin, este último, en el esperado papel de Pedro Páramo.

La soledad que yacía en Pozos y la apariencia que denota desde que apenas se adentra al municipio que hoy en día (desde 2012) tiene el mote de Pueblo Mágico y unas 600 casas habitadas que capturara Gabriel Figueroa, uno de los fotógrafos más reconocidos de la época de oro del cine nacional.

Mineral de Pozos tiene una población de apenas unos 2 mil 700 habitantes y “el resto es soledad…” como las líneas de Rulfo describieron su escenario.