Redacción

México.- Andrés Manuel López Obrador cada vez confía más en el Ejército y se ha propuesto hacer cambios, ahora, los puertos y las aduanas se pondrán en manos de los militares.

Durante años, las autoridades mexicanas han intentado detener el contrabando de armas y drogas y también de minerales, a través de los puertos.

“El crimen organizado en México ha experimentado una mutación en los últimos 15, 20 años, ya no se trata sólo de drogas, sino cada vez más de control territorial”, dijo Falko Ernst, analista del International Crisis Group (ICG) en una entrevista para DW.

Los cárteles de México han diversificado su modelo de negocios.

“La corrupción en los puertos y aduanas se conoce desde hace años”, explicó Raúl Benítez Manaut, politólogo y experto en seguridad del CISAN de la UNAM, en Ciudad de México.

“El presidente López Obrador asume que las Fuerzas Armadas son menos corruptas y más capaces de contrarrestar el crimen organizado”.

El Gobierno planea transferir los puertos y las aduanas de la administración civil a través del Ministerio de Transporte al Ejército, para luchar contra la corrupción y el contrabando.

Ernst también agrega que puertos como el de Lázaro Cárdenas o Veracruz han estado bajo control militar durante mucho tiempo. “Los puertos por los que pasan las drogas y otras mercancías obtienen enormes beneficios. Controlarlos llevaría al gobierno un paso más cerca de controlar todo el problema”, dijo.

La oposición y otros críticos temen una “militarización de los puertos” y efectos económicos negativos.

“Es una mala señal que el Ejército esté asumiendo muchas de las responsabilidades que las fuerzas civiles asumirían en un gobierno democrático normal”, mencionó Benítez.

Ernst llamó ‘cuento de hadas’ los argumentos de AMLO de que las Fuerzas Armadas son menos corruptas. “También en ellas siempre ha habido corrupción, asesinatos ilegales, gente desaparecida”.

Con información de Forbes