Agencias

Ciudad de México.- Roberta N, de 13 años, fue rescatada del delito de trata de personas y, desde septiembre pasado, estaba bajo el resguardo de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX), pero en un presunto descuido de la autoridad, aunado con un episodio de crisis, fue hallada sin vida en el baño de las instalaciones oficiales.

Los primeros reportes hablan de un presunto suicidio, ya que el cuerpo de la menor fue localizado suspendido con unas calcetas atadas al cuello y el otro extremo a la regadera del baño del Refugio Especializado para Mujeres Niños y Niños Víctimas del Delito de Trata de Personas, ubicado en la alcaldía Magdalena Contreras.

El hallazgo ocurrió el domingo 28 de febrero alrededor de las 20:00 horas, poco después de que la niña cenara y se fuera a su habitación, sin mostrar alguna situación particular, de acuerdo con el reporte de la FGJ local que dirige Ernestina Godoy.

La trabajadora social de la Fiscalía que estaba de guardia dijo que hizo un recorrido en las instalaciones del refugio para revisar el estado de las personas resguardadas en el albergue. Sin embargo, cuando llegó a la habitación de Roberta, no la vio en su cama y al buscarla en el baño, la halló sin vida.

Tenía tratamiento farmacológico

De inmediato llamó a los policías auxiliares que estaban de guardia, pero no pudieron hacer más que confirmar su falta de signos vitales. Personal especializado de la Fiscalía confirmó el deceso de la menor y realizó los peritajes forenses correspondientes para abrir la carpeta de investigación por presunto homicidio culposo.

Horas después de que la noticia circuló en diversos portales de noticias, la FGJ-CDMX emitió una tarjeta informativa en la que explicó que Roberta “N” recibía los cuidados desde septiembre 2020, en uno de los refugios especializados para mujeres, niñas y niños víctimas del delito de trata de personas por violencia familiar.

Agregó que el personal de dicho refugio “hacía énfasis en la atención psicológica, toda vez que presentaba diversas crisis de ansiedad y estrés postraumático, luego de que en diciembre del año pasado fuera atendida en el Hospital Pediátrico Infantil, por lo que inició con tratamiento farmacológico”.

ndr