Yadira Cárdenas

Salamanca.- El Teatro Juan Valle fue el  centro  de  entretenimiento  de  la  sociedad salmantina, allá por los años de 1893 y hasta 1912, cuando se mantuvo con lleno total en cada presentación. Hoy, el emblemático edificio está demolido en gran parte y lo que se mantiene de pie sirve como bodega de una tienda  departamental que compró el terreno.

Ubicado en la calle Guerrero, entre Zaragoza y Tomasa Esteves, el edificio que albergó el histórico Teatro Juan Valle se  niega a  dejar de mostrarse, aunque sea solo de fachada, pues carece hasta de puerta, debido a que fue cerrado en su totalidad. Además, casi se pierde por los comercios y oficinas que se han establecido en la zona.

En el libro ‘Salamanca: Recuerdos de Mi Tierra Guanajuatense’, del crítico   literario salmantino José Rojas Garcidueñas (fallecido en 1981) relata que el Teatro Juan Valle  pasó  por  tres  etapas  en  su funcionamiento: en la primera, la que consideró como su estreno —de 1893 a 1911 o 1912—, sirvió para lo que había sido construido, es decir, exclusivamente como teatro.

Foto: Yadira Cárdenas

“Las obras de compañías en gira podían ser  dramas, comedias, sainetes, pero  sobre todo zarzuelas y funciones, como lo vemos por esos programas de veladas,  con número de concierto: trozos de ópera, piezas para piano, violín, etc., y algunas partes literarias: monólogos —hoy en  desuso  y  olvidados—,  declamación de poemas y,  a  veces,  si la  compañía  o  grupo  tenía  para hacerlo, números de bailes españoles, tarantelas  zardas,  etc., y  acaso, unos  bailes mexicanos, aunque ni el nacionalismo artístico ni el folclore eran muy cultivados. Pero, desde luego, en compañías  visitantes  en  grupos  locales y  en  veladas  ocasionales  eran absolutamente  predominante  en esos  espectáculos  el  teatro  lírico en sus varios géneros”, relata Rojas Garcidueñas en su libro.

Con  el  paso  de  los  años  y  la llegada  de  la  exhibición  de  películas,  José  Rojas  Garcidueñas tuvo la hipótesis que fue poco después de 1910 cuando el  cine vino a ocupar  el Teatro  Juan  Valle y pasó todavía la década de los años 20  sirviendo al teatro y al cine,  pero en la década  siguiente las funciones de teatro eran cada vez  más  escasas  y  distantes  y  el Juan Valle servía casi únicamente como un mal salón de cine.

Quedan sólo ruinas

Foto: Yadira Cárdenas

En  la  época  actual,  casi  exclusivamente los adultos son quienes saben que en esa puerta sellada, a  un  costado  de  las  oficinas  del Sistema  de  Agua  Potable  y  una tienda departamental, existió  el emblemático teatro que reunió a cientos  de  salmantinos  a  principios del siglo pasado.

Las paredes están casi en ruinas y en la parte trasera se encuentra el estacionamiento  de  una  tienda  departamental  que  compró  parte  del terreno,  incluso  se  puede  observar que al interior, en lo poco que queda del teatro, es usado como bodega.

“Sólo quedan los recuerdos; los jóvenes, si no están interesados en la historia de Salamanca, no podrán transmitir lo valioso de los edificios que  aún  tenemos  y  otros  como  el Teatro  Juan  Valle  —que  está  a  nada de desaparecer—, la riqueza de nuestro  pueblo,  de  nuestros  antepasados  y  de  lo  que  tenemos  que  estar orgullosos”, señaló Juan José Rodríguez Chávez, cronista de la ciudad.

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