Luz Zárate

Celaya.- Durante años, diferentes grupos de mariachis se han instalado y esperan a sus clientes en el andador de Santa Cecilia, pero en este momento por las obras que se realizan en el centro de la ciudad tuvieron que retirarse de su lugar tradicional.

Heriberto Hernández Guerrero, del Mariachi Latino, platicó que él o algunos de sus compañeros acuden por ratos “por si acaso llegara un cliente”, y por las tardes o noches algunos se instalan enfrente del Templo del Carmen, que es por donde pasa el tráfico.

Los mariachis señalaron que les urge que ya se terminen las obras del centro, pues estas han disminuido sus ingresos y además la gente no sabe dónde encontrarlos.

Debido a las obras de remodelación que se llevarán a cabo en la calle Benito Juárez, unos 50 mariachis que se colocan en esta vialidad y el andador de Santa Cecilia han sido afectados.

Durante décadas, todos los días los mariachis llegaban a la esquina del andador de Santa Cecilia y Benito Juárez, lugar al que solían llegar los clientes –la mayoría en automóvil- para contratarlos, sin embargo con el cierre del tráfico vehicular para la realización de las obras de remodelación, se vieron seriamente afectados.

Acuden sólo ‘en ratitos’

Correo acudió el viernes al sitio y no se apreció a ningún mariachi en el lugar, al contactarlos en diversas zonas del centro y por teléfono, platicaron que van “en ratitos”, para que la gente no olvide dónde están.

“Sí bajó bastante por lo mismo que la gente no sabe dónde estamos. Sí bajó la clientela un 50%, hay trabajo pero está muy escaso. Las obras sí nos afectaron un poco porque cerraron el tráfico y mucha de la gente no sabe que ahí seguimos, hay compañeros que se cambiaron frente al Carmen”, señaló Heriberto Hernández.

Miguel Reyes Aguilar, del Mariachi Santa Cecilia, platicó que con la pandemia y las obras de embellecimiento, sus contrataciones y en consecuencia sus ingresos han disminuido alrededor de un 80% y en el caso de él, sí acude por momentos al andador de Santa Cecilia, pero se nota la diferencia, ya que antes de la contingencia sanitaria ahí esperaban a sus clientes durante todo el día.

‘Está difícil la situación’

Gabriel Ramírez del Mariachi Imperial, tiene 40 años de ser músico y en todo ese tiempo nunca le había pasado que hubiera días en que no llegara ni un cliente y que definitivamente no hubiera trabajo, hasta ahora que llegó la pandemia y cuya crisis se agudizó con las obras.

“Apenas nos estábamos levantando, pero con el inicio de las obras nos afectaron más, no hay paso y con ello menos clientes. En años pasados había mucho trabajo, pero está demasiado difícil la situación para mí y todos los que nos dedicamos a la música”, platicó el mariachi Gabriel Ramírez Estrada.

Pero aunque la situación ha sido complicada, los mariachis no se desaniman y tienen fe en que los clientes no les fallarán.

LC