LA IMAGEN DEL DÍA

En términos coloquiales, se le dice patear el pesebre. La realidad es que viniendo de un personaje como el que lo sostiene, la postura es lógica y entendible. Sensata para decirlo en pocas palabras.

El exprecadidato a la alcaldía de León e integrante de la planilla de Ricardo Sheffield como candidato a síndico, Marcelino Trejo Ortiz escribió un artículo publicado este domingo en un diario leonés en el que cuestiona severamente la débil respuesta que el presidente de la Suprema Corte de Justicia Arturo Saldívar ofreció a la ampliación del mandato que aprobó la mayoría de Morena y aliados en el Congreso federal.

“Arturo Saldívar Lelo de Larrea, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal, debe renunciar a su cargo como única alternativa de no ser cómplice en el artero crimen que se quiere cometer en agravio de la República”, dice el presidente del Colegio de Abogados del Estado quien fue precandidato a la alcaldía leonesa antes de que el dedazo morenista favoreciera a Sheffield.

“Arturo Saldívar sabía y sabe plenamente lo que es inconstitucional, y esto no es más que una cuchillada al corazón de la República para matarla y esperar el advenimiento del Nuevo Imperio, sin importar el sudor, el llanto, la sangre y las muertes de mujeres y hombres que nos legaron un régimen democrático y republicano”, dice el personaje que hoy acompaña y es vínculo de Sheffield con grupos económicos y sectores empresariales de esta ciudad.

Llamé por teléfono a Marcelino Trejo para abundar sobre el tono de su postura, abiertamente crítico no solo al ministro sino a la tibieza con la que se respondió desde Palacio Nacional (está clara la acción concertada) y disonante con la opinión condescendiente que se da desde casi cualquier posición morenista.

Solo me dijo que él colabora con un proyecto ciudadano y que seguirá diciendo lo que piensa en este y cualquier tema y que si no les gusta, lo que dice, “adiós, que les vaya bien”.

Lo dicho. En el armado de un proyecto político en Guanajuato que enfrente al PAN, Morena puede encontrar adeptos pero no incondicionales. Siempre habrá un tema en el que aparezca una discrepancia con las acciones y desvaríos de la 4T.

No es extraño que Marcelino Trejo piense así. Lo realmente extraño es que pensando así y luego de los desdenes que ha sufrido en Morena, siga ahí dentro.

RECORDAR ES VOLVER A GRILLAR

TORRES ORIGEL: A 5 AÑOS DE SU PARTIDA

Pocos políticos ha tenido el PAN con ese talante. Un ave de tempestades que en donde quiera que se paraba, levantaba polvo.

De cara a la sucesión 2012 en Guanajuato, en su afán por ser candidato panista a la gubernatura, Ricardo Torres Origel abrió muchos frentes de conflicto. Cuestionó severamente el dedazo a favor de Miguel Márquez, criticó al gobernador Juan Manuel Oliva; se puso al tú por tú frente al entonces dirigente estatal Fernando Torres Graciano.

Ensayó una alianza con Angel Córdova Villalobos aunque al final suavizó su postura. Pateó duro el pesebre del oficialismo pero no se inmoló en la rebeldía del Bronx que quería al exsecretario de Salud como candidato. A diferencia de Córdova, Torres Origel se quedó en el PAN aunque los que tomaban las decisiones, desconfiaban de su beligerancia.

“El problema de Ricardo es su rebeldía, no se aguanta, abre muchos frentes”, me dijo en aquél entonces, Fernando Torres Graciano, su amigo cuestionado por el propio Torres Origel.

Y sí. Es muy probable que si Torres Origel hubiese practicado la disciplina partidista a ultranza. Si hubiese “aguantado vara” en varios momentos de su carrera, habría escalado otros peldaños y, ocupado cargos más rimbombantes en los últimos años.

No lo pudo hacer él que en 2015 volvió a ser diputado local pero no coordinador como ya lo había sido varios años antes. En esa legislatura fue la voz discordante de Ector Jaime Ramírez Barba, en una de las legislaturas más explosivas que se recuerden del PAN.

Pero si Torres Origel no pudo escalar otras posiciones debido a su perfil frontal y que no conocía de mano izquierda, sí lo pudieron hacer varios de los que le acompañaban como parte de su equipo de asesores cuando era senador.

En efecto, Carlos Alcántara, Alan y Aldo Márquez estuvieron con él y ahora son parte del círculo cercano del gobernador Diego Sinhue. También estaba Rolando Alcántar pero él no llegó…

Hace 5 años, murió de forma intempestiva mientras practicaba el ciclismo, uno de los personajes políticos clave para entender al grupo en el poder del PAN en Guanajuato y a sus propios gobiernos en el terruño en las últimas 2 décadas. Cuando los tenía cerca no imaginó que aquellos jóvenes serían 5 años después, el círculo cero del mandatario en turno.

EL ESTADIO Y ROBERTO ZERMEÑO: EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS

LEJOS.Cada vez se ve más complicado que se pueda concretar en lo que resta de esta administración municipal, la compra de parte del gobierno estatal del Estadio León a Roberto Zermeño y Humberto González.

LEGADO. Ya lo dijo el gobernador Diego Sinhue. Si no hay un as bajo la manga, le tocaría, si gana Alejandra Gutiérrez, convencer a Leticia Villegas que es la que se oponía abiertamente a esa acción.

UN DESPROPÓSITO. Meter recursos públicos para rescatar un inmueble que no representaba un problema para el gobierno hace 20 años y que se convirtió en el objeto de la codicia de grupos de interés, no suena muy cuerdo en ninguna circunstancia y menos en un contexto de recortes y escasez para recursos de inversión.

LA PROPAGANDA. Promover esa salida no le resulta un tema muy favorable a los gobiernos estatal y municipal de León aunque lo vendan como “la salvación de un activo de la ciudad”.

LÍMITES. Es pagar con dinero público los errores de otros y “salvar” con un discutible argumento a favor de particulares, un predio que sí es importante para la ciudad pero no a cualquier costo.

TODOS SABEN. Ya sabemos que en una historia que involucra intereses políticos e inmobiliarios generalmente no hay solo buenos o solo malos, mucho menos en la del Estadio León que supone al menos 8 administraciones municipales en esta ciudad cuyas autoridades en mayor o menor medida se han visto afectadas en el toma y daca permanente.

POSTURA. Este fin de semana, el tema volvió a ocupar la discusión en las redes sociales y el círculo rojo a partir de una carta que envió Roberto Zermeño a medios de comunicación locales en el que intenta deslindarse de cualquier petición de cantidad de dinero a la autoridad para vender el estadio.

ASÍ NO. Zermeño sabe que ninguna autoridad lo va a desmentir públicamente cuando diga que no ha pedido equis o zeta cantidad de dinero para armar la operación.

PERO EXISTEN. Pero tanto el exdirectivo de futbol como la autoridad saben que ha habido pláticas y negociación sobre la compraventa para que el tema quede liquidado de una vez por todas. Y sí, se ha hablado de algunas cantidades aunque se vayan a negar.

DIRECTO. No ha habido arreglo entre las partes y por eso no se ha vendido. El punto que más llama la atención y que, por cierto, no tuvo ninguna respuesta es el punto 3 de la carta de Zermeño que señala que “el único que ha hecho negocios con los terrenos que formaron parte del Polígono en el que se encuentra el estadio fue Ernesto Gómez Hernández, fundador del periódico am quien compró a Carlos Ahumada a través de sus empresas…. donde se construyó Plaza Stadium, inmueble que forma parte de los terrenos donde se encuentra el Estadio León”.

PREHISTORIA. Lo que no dice Zermeño es que ese predio, originalmente era parte del polígono del estadio. La primera vez que Zermeño entregó el estadio al Municipio, se reservó 10 mil metros cuadrados a los que se cambió el uso de suelo.

LA HISTORIA. En esos 10 mil metros, que originalmente eran parte del Estadio, se hizo negocio, entre ellos, ese que cita Zermeño. Cuando el interés económico entra en acción, se pierde la memoria. De origen, esos 10 mil metros formaban parte de ese Estadio que hoy se quiere defender como patrimonio y activo de la ciudad.

LA OTRA PARTE. Medias verdades entre empresarios y particulares en los que los malos no solo están de un lado. Intereses contra intereses. Así tendría que ser y evitar en la demagogia y los baños de pureza que ya muy pocos creen.

LA DEL ESTRIBO…

Elocuente la imagen que posteó en su cuenta de Twitter ayer, la dirigente estatal del PRI Ruth Tiscareño Agoitia, hoy en el ojo del huracán tricolor por haber sido postulada a la cabeza de las candidaturas plurinominales.

Una fotografía, detrás del dirigente nacional de su partido Alejandro Moreno, su gran padrino y responsable de la unidad de muchos priistas en contra de la política potosina.

Hoy, su designación será calificada por el IEEG. Si libra la aduana, vendrá la de los tribunales donde ya la esperan varias impugnaciones tricolores. A menos que sean reclamos de lengua para afuera.