1.- Marca ante la ley

Jorge Alberto Romero Vázquez

Un misil les explosionó a las representaciones del partido conservador PAN en el orden nacional, y con mayor intensidad en el estatal, por el matiz de la causa penal contra Jorge Alberto Romero Vázquez, vinculado a proceso por el delito de violación y sujeto a prisión preventiva oficiosa. Se le presume responsable en hechos donde una joven fue drogada la noche en que celebró en una fiesta su triunfo electoral en junio y luego violentada camino a su domicilio.

Amén del gran escándalo generado con la revelación de que Romero Vázquez es probable responsable de un delito sexual, representó para el panismo una amenaza a sus postulados y su imagen sobre sus jóvenes, desde que se conoció la interposición de la demanda de parte de la víctima ante el MP en el Centro de Justicia para Mujeres; con efecto político sobre la marca y las posiciones que ya tiene jaqueadas; en consecuencia del proceso electoral para el 2024.

Jorge Alberto Romero, es un símbolo de la juventud panista del estado, porque colonizó cargos relevantes: director del Instituto de la Juventud Guanajuatense cinco años en los sexenios de Miguel Márquez y Diego Sinhue Rodríguez; consejero estatal del PAN -2016 a 2019-; secretario estatal de Acción Juvenil Guanajuato del 2011 al 2013, entre otros cargos.

El quid del conflicto que está por reventarle en cara de la nomenclatura panista, de parte de sus opositores, será por el silencio cómplice que tocará al fiscal general y gobierno estatal. La sentencia para Romero Vázquez, será también la exhibida de dirigentes del PAN. El presidente estatal Román Cifuentes, dijo que ordenó días antes de que se diera a conocer el hecho, a no tomar protesta.

2.- Embajada a Palacio Nacional

Andrés Manuel López Obrador

En otra ocasiones cuando el presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha aseverado la existencia del posible nexo entre el gobierno del PAN de Guanajuato con la criminalidad, el panismo ha respondido de manera aislada. Sin embargo, este martes se recreó la especie de pacto para responderle por esa crítica, la secretaria de Gobierno de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz, cosificó la imputación: grave acusación del presidente de la república, por lo que pidió respaldarla con pruebas.

El mandatario insistió el lunes con que la inseguridad en el estado depende de dos causas que respaldan “el fin” de ganar elecciones: la primera, el fiscal Carlos Zamarripa tiene mucho tiempo en el cargo y siguen los crímenes; segunda, alentó la alianza con la delincuencia; con un fin, ganar siempre. La prueba de AMLO fue decir que en la elección de 2006, Guanajuato entregó a Felipe Calderón “300 mil votos falsos”.

Libia García, no mencionó los sufragios, mantuvo la línea para insistir que la acusación en la mañanera fue “a la ligera”, y requiere ser sustentada. Hubo otras respuestas, la senadora panista, Alejandra Reynoso, señaló que es inadmisible que la Federación culpe a Guanajuato de pactos con la criminalidad, porque ha sido ejemplo de cómo hacer las cosas bien con resultados tangibles. La sorpresa la dio el fiscal Carlos Zamarripa, quien reapareció para relevar que “siente presión” ante las denuncias del presidente.

3.- Aclarando paradas

Luis Carlos Verver y Vargas

El foro abierto por el Congreso del Estado para escuchar diversas voces en torno a la petición del Ayuntamiento de Guanajuato de recibir autorización para contratar un empréstito hasta por casi 70 millones de pesos, para construirse el Nuevo Museo de las Momias, permitió desvelar que la oposición al proyecto de algunos grupos parte del prejuicio, el desconocimiento sobre la cuestión pública y hasta de la metafísica y la fantasía. Sólo faltó asegurar que la tierra es plana.

Resultó inquietante observar cómo la opositora y exdirectora del Museo de las Momias, Paloma Robles Lacayo, de quien jamás quedó muy claro cómo fue resuelto lo del boletaje no registrado en la caja municipal durante su administración, apareciera como defensora y representante de comerciantes en un oficio enviado al Congreso, cuando ella antes los acusaba de amenazas y vandalismo.

Sin embargo, la jornada convocada por la Comisión de Hacienda y Fiscalización del Congreso Local, a cargo del diputado Víctor Zanella, tuvo la oportunidad de escuchar a quienes, con menos estridencia, prefirieron ponderar el beneficio para toda la población antes que el patrimonialismo de grupos particulares. Colegios de profesionistas y los empresarios que día a día proveen de empleo a los guanajuatenses, marcaron la necesidad de transitar de la improvisación y mala atención al turismo, a una nueva concepción basada en el buen servicio. No es sólo el Museo de las Momias el que se aborda, sino un necesario estacionamiento que desahogue a la urbe capitalina.

Quizá la joya de las posturas haya llegado del Colegio de Contadores Públicos Santa Fe de Guanajuato, en voz de Luis Carlos Verver y Vargas, quien dijo que no tenían prejuicios a favor o en contra del proyecto, pues lo que tenía que analizarse de fondo era la viabilidad de pago del municipio al empréstito y sus beneficios. Así que con cuentas claras, no había riesgo financiero y presentaron su análisis al Congreso. Bajo criterio técnico no encontraron por qué negarse la petición.

Carlos Zamarripa Aguirre

En una confesión casi entre amigos, rezumando congoja, prácticamente hizo ver que el embate al gobernador y al panismo hegemónico en Guanajuato lanzado un día sí y otro también desde Palacio Nacional, no deja de verse que es por su causa, inclusive “tenemos porra adversa en casa, a veces por mala información”.

Carlos Zamarripa Aguirre, fiscal general del estado, aprovechó la ausencia del gobernador del país, para avisar ante el ¡Club Rotario! que podría irse pronto del cargo, porque ya es mucha la presión contra su persona por parte del presidente de la República, de quien deslizó que no comprende su función en la dependencia. Aunque podría ser más que sea él quien no asimile que se ha convertido en un pesado problema para el gobernador.

Ya es una constante que todo el panismo salga en su defensa, cada semana, ante las acusaciones presidenciales, que no por carentes de pruebas constantes y sonantes, dejan de incomodar. Lo acepta, siente la presión del mandatario nacional y por eso sus reflexiones, aunque debiera tener más visión de campo, al paso del tiempo su debilitamiento aumenta, hasta entre los propios.

En política, dicen, todo acto tiene un significado. Las cavilaciones de Zamarripa Aguirre en un club social, bien podrían haber sido en Palacio de la Presa, en el entendido que todo actor político, porque él lo es, entiende que bajo el sistema en el que juega, un rey jamás es sacrificado por un alfil. El auditorio elegido por el fiscal muestra su juego. Y si no, que vea que pasó anoche en Palacio Nacional con la Consejería Jurídica.