Cuca Domínguez

Salamanca.- Los transportistas del servicio de ruta fija de la línea Villa de Barahona mantienen por segundo día consecutivo el pasaje a diez pesos; los usuarios coincidieron en que es un abuso, pero no tienen opción y pagan esta nueva tarifa.

Correo acudió a la parada de las combis que se localiza sobre la calle Abasolo, en contra esquina del mercado Tomasa Esteves, ahí la mayoría de los usuarios de la ruta 23 pidieron que se regule y que se obligue a respetar el precio de 8ocho pesos; “no es justo, de por sí ni hay trabajo, no se vale que sean abusivos”, dijo María Esther Paniagua, usuaria del servicio.

Otra señora -que no quiso dar su nombre- precisó, “desde ayer mi nuera los quiso denunciar, pero que no sirven los teléfonos; mis hijos que ya son jóvenes y que utilizan este servicio tienen que pagar 36 pesos diarios para ir a trabajar y regresar a su casa; eso es mucho si apenas ganan mil 200 pesos a la semana; no alcanza. Ojalá que puedan bajar la tarifa, porque hasta ocho pesos es caro”, aseguró.

En tanto don Sabino dijo, “está bien que suban lo que quieran, pero que cambien las unidades, porque cada que suben no se ve alguna mejoría en los camiones; son los mismos y al paso del tiempo hasta más deteriorados; algunos solos los repintan, otros ni eso, hasta sucios están”, aseguró.

Así, por segundo día consecutivo y sin autorización alguna, los transportistas de esta asociación cobraron diez pesos en el pasaje, incluso los choferes hicieron los cobros sin mayor problema, colocaron los anuncios dentro de la unidad para que al momento de pagar el usuarios sepa que la tarifa subió dos pesos.

EZM