Nancy Venegas

Irapuato.- Comerciantes de fresas enfrentan una de las peores crisis de producción además de la reducción de hasta el 30% en sus ventas desde hace un año, a consecuencia de la pandemia por coronavirus, pues las altas temperaturas provocaron la pérdida del 40% de la frutilla roja. Confiaron en que la Semana Santa les permita elevar sus ingresos.

“Ahorita sí la tenemos bien difícil, las ventas bajaron un 30% desde el año pasado y con el calor nuestra merma es del 40%”, platicó Jorge Miranda, comerciante de fresas desde hace más de 30 años.

Mientras destapaba la frutilla roja, el comerciante compartió que en más de tres décadas no recordaba un año tan complicado como este, pues debido al distanciamiento social para evitar contagios por Covid-19, durante algunas semanas no pudo ofrecer las canastas de cinco kilogramos en la Prolongación Insurgentes, posteriormente ante el cambio de semáforo estatal para la reactivación económica retomó sus actividades.

“Pero ya no es lo mismo, el número de gente que venía a comprar disminuyó, si comparamos con lo que vendíamos antes de la pandemia que eran de 50 a 80 canastas por día, de un precio desde 120 hasta 160 según la calidad de las fresas”, comentó el comerciante.

Como en años anteriores, los comerciantes de fresas confían en que sus ventas mejoren en Semana Santa, pues durante el periodo de descanso las familias locales y foráneas suelen consumir más la frutilla roja.

LC