Se acerca 2021, y también los pronósticos económicos de reconocidos analistas e instituciones. Con relación a ello, Michele Wucker publicó en 2016 el libro El Rinoceronte Gris, refiriéndose así a las amenazas altamente probables, de alto impacto que no son atendidas. A diferencia de los eventos denominados como Cisnes Negros, no son eventos impredecibles, sino que suceden después de una serie de advertencias y evidencia visible. La alerta que Bill Gates realizó en TED Talk en el 2015 y las subsecuentes reuniones con los candidatos presidenciales en 2016 sobre la falta de preparación ante una pandemia, describen a la perfección el concepto.

Conscientes de que los pronósticos no siempre se realizan, la autora señala que la tendencia a enfocarnos únicamente en el escenario más positivo es la causa para no planear acciones para mitigar estos riesgos o aprovechar las oportunidades derivado de su realización. Con base en lo anterior, me permito listar los Rinocerontes Grises repetidamente advertidos en diferentes pronósticos:

Las elecciones parlamentarias y el avance de la ola morenista

La hipótesis del desgaste por ejercicio del poder y la falta de resultados en materia económica, de seguridad y sanitaria, provocarán una menor votación por el partido oficial y sus aliados, suena lógico, pero tomando en consideración que la baja participación en las elecciones intermedias siempre beneficia al partido en el poder y que el presidente goza todavía de una alta popularidad, es muy probable que se registre un avance de la ola morenista. El riesgo de más concentración de poder es la tentación de llevar a cabo reformas desde una perspectiva más radical, terminando por diezmar la confianza e incluso ahuyentar a los inversionistas nacionales y extranjeros.

Rebaja en la calificación de riesgo crediticio soberano

A pesar de la confirmación de la calificación de parte de Fitch Ratings y Standard & Poor’s, ambas calificadoras señalan a PEMEX como el principal riesgo para las finanzas públicas. No olvidemos Moody’s aún no efectúa la revisión de su calificación y hasta el momento tiene una perspectiva negativa al igual que S&P.

Recientemente Goldman Sachs publicó un precio objetivo para el barril de petróleo en 65 dólares estimando una demanda casi 2% mayor a 2019, pero reiteradamente se ha señalado una recuperación lenta para niveles pre-pandemia hasta 2022. Un nivel de precios por debajo de 42.50 fijado en el presupuesto 2021 sería el primer signo de alarma.

Continua el cierre masivo de empresas y Crisis de Crédito

El INEGI publicó que más de un millón de empresas cerraron de manera definitiva a consecuencia de la pandemia. Ahora si consideramos el señalamiento del BIS en su último comunicado, donde enfatiza que hemos transitado de la fase de riesgos de liquidez a la fase de riesgos de solvencia, nos hace reflexionar si todavía no ha pasado lo peor. Lo cierto es que las empresas tendrán una mayor carga de pasivos con una recuperación económica lenta, que podrían cobrar aún más cierres y ampliar el desempleo.

Colapso de la burbuja en los mercados de valores globales

El mercado de valores mexicano aún es atractivo en términos de precio ya que salvo el indicador de P/E las demás métricas se encuentra por debajo de su promedio histórico, sin embargo, el eventual colapso de una burbuja en los mercados

EE. UU., tendría repercusión en México por la aversión al riesgo, impactando Afores, fondos de inversión y provocando mayor volatilidad en la tenencia de bonos en manos de extranjeros que desde diciembre de 2018 a la fecha acumula una disminución del 12%.

Nuevo frente de negociación del T-MEC

Las disputas y denuncias sobre incumplimientos del T-MEC, podría detonar un nuevo frente de negociación al tomar posesión Joe Biden, aprovechando la incorporación de los cambios de su agenda política. La incertidumbre para las inversiones extranjeras, provocarían gran volatilidad.