1.- Los comisionados

Luis Ernesto Ayala Torres

Este jueves quedará completado el engranaje de la 65ª. Legislatura del estado. Las y los diputados aprobarán las comisiones permanentes de trabajo, tras negociaciones donde el PAN impuso condiciones y presidirá las principales: Gobernación y Puntos Constitucionales; Hacienda y Fiscalización; Justicia; y Administración. En todas, tendrá la mayoría. El pastor de la bancada albiazul, Luis Ernesto Ayala Torres, no dejó cabos sueltos.

En la Junta de Gobierno plancharon las comisiones, aunque se generó confusión sobre la integración de la Comisión de Hacienda, por información oficial generada desde el Congreso del Estado; se colocó a la priista Ruth Tiscareño como la secretaria, lo que significaba una mano perdida para Morena, a pesar de ser segunda fuerza. En el rojo marrón se incomodaron. El asunto fue aclarado pronto por Luis Ernesto Ayala, será secretaria la morenista Alma Alcaraz.

La única bronca se dará en la Comisión de Desarrollo Económico, que presidirá Miguel Ángel Salim Alle, partícipe en su diseño. A pesar de su perfil, el palomeo albiazul no dio espacio a la diputada de Movimiento Ciudadano, Dessire Ángel Rocha, aunque pidió estar en ella y le dieron esperanza; la posición fue para Morena. Si no hay ajuste, habrá voto particular en contra de MC, aliado con el Partido Verde. Miguel Ángel Salim, preocupado, buscaba acuerdos para incluirla tras la aprobación en la Junta de Gobierno, pero nadie soltaba prenda. En Morena cerraban el paso a la diputada naranja.

2.- Cambios de poderes sublimados

Carlos García

Ahora le toca al estado de Guanajuato, con la renovación de sus ayuntamientos, convertirse en el escenario para la promoción de la clase política nacional y estatal en la coyuntura rumbo a las presidenciales y la gubernatura en 2024. Nadie dará “paso sin huarache”. La presencia del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno “Alito”, en la toma de posición de Mauricio Trejo en San Miguel de Allende, amén de loar el triunfo sobre el PAN, se convertirá en el epicentro de lucha tricolor por el gobierno del estado; “Alito” tendrá cancha para lo suyo.

Sin embargo, las presencias con olor a pólvora serán las incursiones de los morenos al estado albiazul. El líder nacional rojo marrón, Mario Delgado, escoltado por el senador zacatecano, Ricardo Monreal vienen a las recepciones de poder de Carlos García en Silao como de César Prieto en Salamanca. Hicieron algo parecido en el estado de Coahuila donde gritaron al senador “¡presidente…!”. En Silao, Sergio Miranda, se encarga de la precampaña.

Torre de Babel, medalla de oro, será el estreno de corona nacional en Guanajuato del “reelecto”, Marko Cortés Mendoza, quien asistirá a las tomas de protestas como alcaldesas, de Alejandra Gutiérrez en León y de Lorena Alfaro en Irapuato, sus excompañeras de bancada en la Cámara de Diputados federal. El conservador tendrá la oportunidad de lanzar restos a Morena en la lucha por la grande en el 2024 y seguramente de seguir empujando al gobernador, Diego Sinhue Rodríguez, para que se enliste como suspirante: “ora que hay modo”.

3.- Una araña cargada

Alvar Cabeza de Vaca

La cuestión del servicio de escoltas, señores funcionarios incluidos los diputados que también gobiernan, no se circunscribe en proporcionarles el servicio personalizado por un año a quienes dejan los cargos como alcaldes y encargados de seguridad pública, sino el fenómeno interno que podría socavar el potencial de las fuerzas policiales, como pueden probarlo el secretario de Seguridad Pública estatal, Alvar Cabeza de Vaca, y los modestos secretarios de seguridad municipales. La ley que lo permite es la coartada.

Lo fundamental es que los cuerpos paramilitares que se diseñan para proporcionar Seguridad Pública a la población no fueron concebidos para andar cuidando a la clase política con sus familias. La cantidad de personal y mandos, en el Estado de Fuerza -parte de novedades- que se revisa para la prestación normal de los servicios, siguiendo un orden, se integra con los elementos disponibles; no cuenta con quienes están descansando ni con los comisionados como escoltas y administrativos.

La policía, si no cuenta con su total de elementos disponible, no podrá cumplir con los servicios o estaría forzando al personal operativo en detrimento de todos. El diputado Luis Ernesto Ayala Torres presidente de la Junta de Gobierno del Congreso, reveló que convocaría a los alcaldes a fin de acordar sobre seguridad pública con base a sus necesidades. Al reformar la ley de seguridad pública del estado, podría eliminar el servicio de escoltas.

De la Valija.- Ni cuenta se dio

Bien pudiera el alcalde cuevanense, Alejandro Navarro Saldaña aprovechar su fama en Tik Tok para pedir que le devuelvan a la ciudad todas las placas y estatuas robados en el Jardín del Cantador. Andan “perdidas”. O al menos concientizar a la población de cuidar el patrimonio de todos.

Metido en el cambio de Ayuntamiento y administración, ha relajado Navarro Saldaña la supervisión sobre sus muchachos, pues Marco Figueroa, director general de Servicios Públicos municipales no cuidó este patrimonio bajo su responsabilidad. No ata ni desata en varios rubros: mercados, basura, parques y jardines, tiene un desastre. Ahí tiene el alcalde un área de oportunidad.

Diego Sinhue Rodríguez Vallejo

No hay duda de que dinamizar la inserción de Guanajuato en la cuarta revolución industrial, alentando la incorporación de nuevas tecnologías a los procesos productivos locales -la industria 4.0-, con población laboral capacitada y, sobre todo, generando ciencia y tecnología desde nuestros centros universitarios, es una ambición legítima y a la cual no se le puede regatear apoyo dentro de la sociedad y su clase política, sin embargo, se necesita prospectiva clara y sobre todo, vigor para que permee esa transformación. Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, gobernador de Guanajuato, sabe que este cambio ha comenzado a darse desde el sector privado, sobre todo en la gran empresa, particularmente en el sector automotriz, pero también que se necesita la articulación de la industria local para ser partícipe de ese cambio y sobre todo que para lograr prosperidad se necesita de una población que ya no sea sólo mano de obra calificada. La revolución educativa y hacer de la ciencia modo de vida, es esencial.

Por ello, resulta desafortunado calcular que la transformación nos llevará medio siglo o al menos treinta años. Guanajuato no puede darse el lujo de esperar tanto. Como en toda revolución, hay que tomar medidas radicales, audaces e invertir dinero, tiempo y esfuerzo por lograr las metas para alcanzar la industria 4.0 y abordar el siguiente estadio. Va más allá del cálculo político sexenal.