Roberto López

San Felipe.- No hubo postura le gobierno local sobre el caso del regidor que golpeó a dos empleados de fiscalización. Los afectados ya presentaron también su queja en la contraloría municipal y en la sindicatura; la postura del edil acusado es esperar a que se realicen las investigaciones.

“El alcalde no hará comentarios al respecto, dejará que las autoridades correspondientes hagan lo propio”, fue la respuesta que dio el gobierno local tras los hechos que relataron dos empleados de Fiscalización que acusaron al regidor Otoniel Ortiz de lesionarlos cuando realizaban su trabajo.

La noche del sábado para el domingo, justo a las 00:05 hora del domingo 15 de noviembre, dos empleados de Fiscalización llegaron al establecimiento La Mestiza para supervisar el horario de cierre que se tiene contemplado por la pandemia Covid 19.

El bar es propiedad del regidor Otoniel Ortiz quien, de acuerdo al parte informativo de seguridad pública, alcanzó a los fiscalizadores cuando salían del establecimiento y les gritó que por qué tomaban fotos, que si de verdad querían tomar fotos, él les iba a decir cómo, que los iba a entregar a un cartel para que los levantara. Los afectados aseguran que Otoniel les dijo varias veces que él era regidor, que se los iba a cargar la chingada e incluso ellos aseguran que se identificaron con él como fiscales. Con ayuda de otras personas los golpeó hasta que llegó seguridad pública.

Correo buscó al regidor priísta para que diera una postura sobre estos acontecimientos y su respuesta fue simplemente “no daré entrevistas hasta atender la cuestión legal si se presenta”.

Mientras, los afectados ya pusieron la queja en la Contraloría municipal, ante la sindicatura y ante Derechos Humanos. La querella en la Fiscalía la interpusieron desde el domingo.