Pilar Muñoz

León.- La revolución en la política de León llegó en 2021. Lucía Verdín Limón se convirtió en la primera mujer lesbiana y miembro de la comunidad LGBTTI+ en ocupar una regiduría en el Ayuntamiento.

A sus 28 años, ‘La Wera Limón’ como es conocida, recibió la invitación para formar parte del proyecto de Juan Pablo Delgado, quien participó también como candidato a la alcaldía por Movimiento Ciudadano, el primer aspirante abiertamente homosexual.

Desde hace 10 años, ha sido activista y como psicóloga ha emprendido la lucha en búsqueda de derechos humanos para la comunidad LGBTTI+, pero no solo para ellos, sino para todas las personas en Guanajuato.

La experiencia propia vivida a lo largo de sus 28 años, la orilló a ‘darle el sí’ a Juan Pablo Delgado; “el ser una mujer lesbiana en una ciudad que es tan conservadora, fue uno de los móviles más grandes para comenzar a hacer activismo, para informar”, explica.

“Vamos a ser una oposición responsable, crítica en bienestar de la ciudad, y pues lo que queremos es mejorar la calidad de vida de todos los leoneses con una perspectiva de género de derechos humanos; y bueno, una de las cosas que hemos estado impulsando a través de la campaña pues es la salud mental, sexual y reproductiva, la dignificación del cuerpo policiaco y algunas otras cosas”, platica.

Lucía dice que León ya está en el cambio, a pesar de encontrarse en un estado donde aún predominan los conservadores, y donde se está en la constante búsqueda de los derechos de la comunidad.

“No hay un periodo de adaptación de la sociedad, es decir, la sociedad ya está en ese cambio, ya está en estos nuevos lineamientos progresistas. Nosotros los vemos en las calles cómo las nuevas generaciones y otras generaciones pues ya están viviendo este cambio, si están o no preparados para dar el salto, sino que ya lo dieron, es una realidad”, menciona.

Sin embargo, durante los dos meses de campañas tuvieron dos contratiempos; en una gira a la que llevaron sexoservidoras, recibieron comentarios negativos por parte de algunos vecinos de la colonia donde se encontraban, en la que les reprochaban la lucha por sus derechos, “porque ellas no tenían”.

En otra ocasión, a una propaganda de Alan Alcántar, también miembro de la comunidad LGBTTI+, quien era candidato a diputado, se le vertió un líquido similar a la sangre, por lo que decidieron, por su seguridad, continuar virtualmente con la campaña.

“Yo espero en un futuro inmediato que podamos trabajar desde el Ayuntamiento, transversalizar la parte de derechos humanos, revisar las normativas y que podamos pedir también a todo el Ayuntamiento nuevo que estemos alineados con esta perspectiva de derechos humanos para otorgárselos a todas las personas, gobernar para todos, que se integren todas las diversidades, no solo la sexual”, finalizó.

LC