Foto: Carlos Ontiveros

María Espino /Nayeli García / Karla Silva

Guanajuato.- Tras dos años de desabasto de la vacuna BCG —contra la tuberculosis—, que se pone a los bebés al mes de nacido, finalmente llegó al estado de Guanajuato un abasto de 330 mil 170 dosis que fueron distribuidas en todas las jurisdicciones sanitarias y a su vez repartieron el biológico entre los municipios.

Apenas el martes llegó la vacuna a la entidad y de inmediato se distribuyó y se avisó a las mamás de los bebés que les hace falta la inmunización para que este miércoles fueran a los centros de salud más cercanos para que sus hijos reciban la vacuna. Por ello desde la mañana de este miércoles, afuera del CAISES de la calle Pardo se observó un grupo bastante numeroso de personas, en su mayoría mujeres, que acudieron a este lugar.

Foto: Carlos Ontiveros

El titular de la Jurisdicción Sanitaria Número Uno, Juan Carlos González Araiza, explicó lo anterior y precisó que la aglomeración de gente afuera de los centros de salud está sucediendo en todo el estado, ya que la gente aguarda por la vacuna para sus hijos, además precisó que para la jurisdicción que encabeza llegaron 5 mil dosis.

“Está sucediendo en todo el estado, no nada más en Guanajuato. La vacuna llegó al estado y se repartió en las jurisdicciones, estas reparten a los municipios que son su responsabilidad”.

Dos años de espera

Y es que la escasez de vacunas de BCG ha significado un peregrinar para los padres de familia, quienes ante la pandemia del Covid-19 buscan proteger a sus hijos con todas sus vacunas.

El desabasto fue un tema que incluso llegó al Senado en donde se exhortó al Gobierno Federal a comprar el biológico, ya que la Secretaría de la Función Pública interpuso dos denuncias en contra del laboratorio que la producía, sin embargo a finales de noviembre del año pasado se hizo la compra de la vacuna.

Posteriormente, el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció en febrero de este año que había escasez de esta vacuna, pero se comprometió a regularizar el suministro, que dijo, fue consecuencia de un problema de abastecimiento global.

En la capital piden no aglomerarse

Araiza dijo que para no generar aglomeraciones al interior de las clínicas y mantener la sana distancia instaló tres módulos de vacunación. Además pidieron a la gente esperar afuera mientras iban pasando grupos de 10 personas a cada espacio y aseguró que estaban fluyendo bien y rápido.

“Teníamos dos años sin esta vacuna, ayer nos llegó una dotación a esta jurisdicción y se les llamó a las mamás para que acudan a vacunar a sus niños. Es la vacuna de BCG, entonces la gente viene por su vacuna, pero como es de entender, no las puedo meter a todas hay que atender la sana distancia; estamos metiendo en bloques de diez en diez”.

Mencionó también que la vacuna se aplicará hasta que se agoten las dosis recibidas, por lo que de ser necesario continuará la aplicación del biológico y estarían dejando una guardia los próximos días (jueves y viernes).

Correo acudió al CAISES de Pardo y se observó que por lo menos había unas 200 personas esperando por la vacuna para sus hijos. Sin embargo, mientras les tocaba su turno, muchos esperaron formados en la entrada principal a esta clínica y otros tantos optaron por sentarse en las escalinatas del templo de Pardo.

Foto: Carlos Ontiveros

Bajo el sol por horas en Silao

Este miércoles en Silao se generó una larga fila afuera del CAISES ante la llegada de las vacunas que se aplican a niños recién nacidos.

El desabasto del biológico que suministra a las entidades federativas el gobierno federal se confirmó en el último trimestre del año 2020. Luego de meses de espera, poco antes del amanecer, padres de familia con bebés en brazos llegaron para conseguir una ficha y que la vacuna contra la tuberculosis se aplicara a sus hijos.

Una de ellas fue Mayra Priscila Vallejo Caudillo, de la colonia Sopeña, quien comenzó la búsqueda desde finales de enero, fecha en que nació su hijo.

“Fue muy tardado, estuve aquí desde las 7:00 de la mañana y una larga fila, hasta que nos tocó. Bajo el sol hasta que la tuvimos, era la ficha 146”.

Carol Ángel Martínez Hernández también tuvo que formarse. Por fortuna para él la espera fue menor porque su hija nació hace apenas una semana: “Llegué antes de las 8:00 de la mañana. Me avisaron otras personas, ya quería que se la pusieran porque tenía entendido que no la tenían (me preocupaba) que tenía las defensas muy bajas y cualquier cosa se podía enfermar”.

Al menos 300 personas se aglomeraron en el sitio pese a las recomendaciones de las autoridades sanitarias, ante la desesperación de lograr la inyección.

Foto: Karla Silva

ndr