Jessica de la Cruz / Onofre Lujano

León /Acámbaro.-Los colores del arcoiris pintaron las calles de León y Acámbaro, gracias a miles de personas pertenecientes a la comunidad LGBTTTIQ+ que después de un año encerrados, salieron a manifestar su orgullo, exigir el respeto a sus derechos humanos y poder vivir en igualdad, luego que son un sector de la población que todavía es criminalizado, discriminado y enfrenta un crecimiento de la homofobia por parte de la sociedad.

“Nosotros vamos a estar cantando, cantando con el corazón. Nos encerramos un año, un año sin visibilizarnos. ¡Ya volvimos a salir!”, eran los gritos de los manifestantes.

Sin importar la edad, el color, e incluso su forma de vestirse, alrededor de dos mil personas con vestuarios extrovertidos, peinados alocados y ataviados con varios colores, salieron a las calles a manifestar que son orgullosos de sus orientaciones sexuales y sus identidades de género.

Eran las 15:25 horas cuando un grupo de 600 personas salieron del Arco de la Calzada, ondeando las banderas arcoíris, trans, bisexual, pansexual, osos y otras, hasta llegar a la Plaza Expiatorio y hacer una parada para las actividades culturales y artísticas.

Ahí, aproximadamente un grupo de 20 personas, entre bailarines, cantantes, DragQueens y Dragkings, poetas y demás, continuaron manifestando sus consignas por la igualdad y sus derechos a través del arte.

La marcha continúo y quien llevaba ahora la batuta de la manifestación era Lucía Verdín, la próxima regidora abiertamente lesbiana que será parte del Ayuntamiento de León, junto con la exregidora transexual de Guanajuato capital, Rubí Araujo.

Ya en la Plaza de Los Mártires celebraron con gritos y la ondeada de banderas por la diversidad.

Una primera vez en Acámbaro

Más de 200 personas se trasladaron al centro de Acámbaro para hacer un llamado por la igualdad, el respeto y el amor.

Yuhnue, uno de los organizadores, manifestó que por primera vez se organiza este tipo de evento, por lo que no esperaba tanta respuesta. Y, aunque gustoso, confesó haber tenido miedo a que hubiera una reacción agresiva de la sociedad.

Afortunadamente, su temor condujo al efecto contrario, pues hasta hubo gente que salió a apoyarlos.

La marcha transcurrió con gritos de “queremos amor” y “somos lo que somos” hasta la Plazuela Hidalgo, ante la mirada de cientos de personas que abarrotaron las calles de Acámbaro.

ndr