La recuperación que se esperaba para el primer trimestre del año en México y el mundo, parece que no será tal y deberá primero abatirse el impacto del alza de contagios y decesos por Covid-19. Estamos viviendo el peor momento de la pandemia y contra los anhelos y vaticinios de algunos políticos, el impacto de la pandemia en la sociedad está cobrando cuentas en la planta productiva.

El anuncio del presidente estadounidense, Joe Biden, de poner en cuarentena a todos aquellos que visiten la Unión Americana, marca un cambio de rumbo en el manejo de la crisis sanitaria que se vive en los Estados Unidos y que había sido minimizada en los últimos meses por el gobierno de Donald Trump. “Tenemos más muertos que en la Segunda Guerra Mundial” define por la nueva administración estadounidense la gravedad del momento. 

La medida difundida es parte de toda una serie de acciones para combatir a la COVID-19, como la imperatividad del uso del cubrebocas. No sólo eso, se ve acompañada de un paquete de apoyo económico para empresas y familias. Biden ha solicitado al Congreso de los Estados Unidos la aplicación de mil 900 millones de dólares en un plan de alivio, mientras se desarrollan otros mecanismos de apoyo.

En México la pandemia también está profundizando el daño. Cada día se rompen marcas en contagios y muertes, mientras que el gobierno federal se encuentra pasmado. Sigue amarrando los recursos económicos, pasa el tiempo y las vacunas no se tienen y más gente muere. Digan lo que digan, los hechos son incontrovertibles. Los muertos ahí están. 

Por estas causas, entre muchas otras, comienza nuevamente a darse una serie de ajustes en los pronósticos de las agencias especializadas en torno a los datos de la esperada recuperación económica para 2021, El Banco BBVA México citó que la situación sanitaria y económica que se tiene en México y el mundo no está mejorando y “cada vez se pone peor”, de acuerdo con sus estudios, finalmente en 2020 la economía mexicana se habría contraído 9.1 por ciento, lo que sería la caída más importante desde que se tenga registro y para 2021 ya redujeron sus estimado de crecimiento de 3.7 a 3.2 por ciento.

La institución refiere que la recuperación económica “depende, principalmente, del manejo de la pandemia y del proceso de vacunación y si bien México ya inició esta etapa, es de los países que más lento lo aplican”, por este factor pronostica una caída del PIB en el primer trimestre de 2021 de -0.8 por ciento, mientras que podría ajustar a la baja el anualizado para este año a menos del 3 por ciento si es que no se logra vacunar a la población como se espera.

Es en este marco que la nueva secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, ha presentado su plan de reactivación económica que incluye cuatro ejes estratégicos para apoyar a la recuperación del país tras la pandemia de Covid-19. Ella cita que se enfocará en el mercado interno, empleo y empresas, fomento y facilitación de la inversión, el comercio internacional y la regionalización. Lo malo es que, como suele suceder en esta administración, los cómo quedan en el vació. De ahí la incertidumbre del sector productivo.

Otra cosa que ha calado entre los empresarios, es que Tatiana insiste en endeudar a quien tenga negocios como medida “de apoyo”, sobre todo dolió entre los restauranteros. De por sí ya están al cuello de deuda. Para ellos, recordando la lógica de no endeudamiento público federal, la posición del gobierno es hacer la ley en los bueyes del compadre…