Lenín impone toque de queda en Quito

Foto: Especial

Protestas suman seis muertos y más de 2 mil heridos y detenidos en el marco de una protesta indígena contra ajustes económicos; el gobierno militariza las calles

Agencias

Quito.- La violencia sumió en el caos a Quito. Manifestantes prendieron ayer fuego a un edificio público y asaltaron medios de prensa, lo que llevó al gobierno a imponer el toque de queda en la capital en el marco de una protesta indígena contra ajustes económicos.

La nueva jornada de rechazo contra las medidas pactadas con el FMI degeneró rápidamente.

En los alrededores de la Asamblea Nacional, indígenas levantaron barricadas con troncos y escudos de madera y se enfrentaron a piedra y pirotecnia con la Policía, que respondió con una lluvia de gas lacrimógeno.

Grupos de encapuchados asaltaron la sede de la Contraloría, que quedó envuelta en llamas.

El presidente Lenín Moreno impuso el toque de queda y ordenó militarizar esta ciudad de 2.7 millones de habitantes. La drástica medida, que prohíbe la circulación en Quito y sus alrededores, comenzó a regir a partir de las 15:00 horas. Ninguna autoridad informó sobre su vigencia.

Antes de caer la noche las fuerzas de seguridad aún bregaban para imponer el orden en algunos puntos de la ciudad donde grupos de personas desafiaron el toque de queda.

Moreno sigue la situación desde Guayaquil, adonde trasladó la sede de gobierno después de decretar el estado excepción nacional el 3 de octubre y movilizar a las Fuerzas Armadas, en un intento por contener el descontento social que estalló hace 11 días.

Desde entonces han muerto seis civiles y se registran unos 2 mil 100 heridos y detenidos, según la Defensoría del Pueblo, y se mantiene interrumpido el transporte de petróleo -la mayor fuente de divisas- por el principal ducto del país a causa de la ocupación de pozos en la Amazonía.

“No dejen que nos maten”

Amparado en el estado de excepción, que en principio permite restringir algunos derechos por 30 días, el gobierno ya había dispuesto el toque de queda nocturno alrededor de los edificios públicos de la capital.

Las personas que vaciaron de a poco las calles exigían el fin de la represión oficial.

“¿Dónde están las madres y los padres de los policías? ¿Por qué dejan que nos maten?”, clamó entre lágrimas la indígena Nancy Quinyupani.

La prensa también fue presa de la violencia. Manifestantes atacaron las instalaciones de Teleamazonas y del diario ‘El Comercio’. El canal, que se mantiene al aire, desalojó a 25 trabajadores sin reportar ninguna víctima.

El movimiento indígena, que lidera la protesta contra los ajustes que encarecieron hasta en 123% el precio de los combustibles, negó que sus militantes estén implicados en los asaltos a los edificios o al canal.

“Vamos a restablecer el orden en todo el Ecuador”, prometió Moreno tras agradecer la decisión de los pueblos originarios de sentarse a dialogar cara a cara, aunque no reveló ni cuándo ni dónde. La Conaie, que en principio había rechazado la oferta, dijo que decidió “participar” después de “un proceso de consulta con las comunidades”.

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