Las Ventanas

0
COMPARTIR

¿Qué pasó con Vicente Fox?

Hace 18 años, el candidato Vicente Fox nos enamoraba con un estilo que rompía con las formas tradicionales de hacer las cosas. Nos recetaba discursos dicharacheros, llenos de palabras con las que la gente común y corriente se podía identificar. Se alejaba de esos formatos tan rígidos que rechinaban y se amparaba con la capa de empresario eficiente y honesto a carta cabal. Claro que nos inflamó el corazón con esperanza de cambio.

Pero, desde el mismo día de su cumpleaños, aquel dos de julio del 2000 en el que se adjudicó el triunfo sobre sus adversarios, frente al Ángel de la Independencia, hubo algo en las palabras pronunciadas que nos puso en alerta. No se le vio estatura de mandatario. Sin embargo, nuestro regocijo era tan profundo que no andábamos para ponernos delicados. Nos dedicamos a festejar y escuchábamos los estertores del dinosaurio, cuando lo único que hacía era ponerse a dormir un rato.

Después vendrían los años de gobierno, la incapacidad de cambiar el estatus quo, el matrimonio con la señora Marta, los hijos Bribiesca, la Fundación Vamos México —sin la coma—, las toallas de algodón egipcio y mejor ni nos acordamos del ‘comes y te vas” y tantas otras anécdotas que se pueden relatar. Esa imagen del ranchero franco que usa camisa de cuadros y dice palabras chistosas empezó a rechinar a la hora de dar resultados.

Publicidad

Además, eso de que el señor presidente —no se nos quita lo protocolarios— anduviera de chistín-chistón lejos de propiciar cercanía, abrió una brecha profunda. No tan honda como la de su sucesor que de plano metió de regreso al PRI en Los Pinos, pero quedo en claro que nos gusta ser coloquiales pero no confianzudos. Y, menos nos gusta la incongruencia. De repente, los rumores de una fractura con el partido que lo llevó al poder se escuchaban más a menudo. Luego el espaldarazo de Vicente Fox a la candidatura de Enrique Peña Nieto nos dejó claro que el corazón foxista andaba un poco extraviado y que su vocación partidista estaba algo confundida. En fin, cada loco con su tema y con sus simpatías.

Sabíamos que Vicente Fox no sería un expresidente discreto. No llevamos a la presidencia de la República a un hombre moderado. Eso ya lo sabíamos.  No nos deben sorprender las bravatas que ha hecho para defender, según él, a los mexicanos que migran al extranjero. Hasta nos parece bien que alguien eleve la voz para dar apoyo a los que de repente se quedan suspendidos en el limbo. Pero, una cosa es eso y otra es el video que recientemente está circulando en YouTube en el que nuestro expresidente es el protagonista.

El video es, según nos enteramos al verlo, una plataforma para lanzarlo como candidato a la Presidencia de los Estados Unidos. Para dejarlo claro ocupa una cabra que lleva un letrero que dice “Vicente for Presidente”. Entonces, vemos a Fox hablando inglés fluido, pero con un acento mexicano muy marcado, haciéndose el chistoso, burlándose de Trump. Lo que quiso ser gracioso termina en un lamentable derrotero.

En las imágenes, vemos a un expresidente de México convertido en mal ‘youtuber’ buscando con todas sus fuerzas llamar la atención, haciéndose el payaso y subiendo un video sin que uno pueda entender cuál es la verdadera intención que persigue. ¿En qué estaría pensando? Sin duda, hay cosas que hacen reír, pero ¿qué le habrán dicho sus asesores para convencerlo de llevar a cabo semejante despropósito?

El Vicente Fox que nos movió, que nos llenó de entusiasmo, que nos sacó de las casas y nos llevó a las urnas, que logró lo que pocos se imaginaron lograr sin una revolución armada, aquel al que lo compararon con lo logrado por Václav Havel y Alexander Dubček en la antigua Checoslovaquia, el mismo que nos cumplió la promesa de echar al PRI de los Pinos en el 2000 es quien hoy se dedica a hacerle al chistosito en redes sociales. Verdaderamente, ¿qué le pasó a Vicente Fox?