Nayeli García

Irapuato.- La liberación de tres de los presuntos homicidas de los jóvenes del Barrio de Santa Anita es el resultado de la falta de coordinación entre las autoridades que están dejando libres a los criminales, opinó el obispo Enrique Díaz Díaz, quien dijo que toda la situación es muy triste.

“Yo creo que aquí se tienen que coordinar mucho los diferentes poderes para no estar unos apresando y otros soltando, se debe tener mucho cuidado; y que es triste y es doloroso que muchos criminales siguen libres y sueltos sin que se haga nada”, señaló el obispo.

Indicó que sucede que en ocasión la liberación de estas personas no es porque sean inocentes, sino porque falta a veces una sana y legítima detención, por lo que los poderes deben de coordinarse más, para que no exista el sentimiento de falta de justicia.

El obispo señaló que se sigue en el estado con una ola de violencia que parece que ata y que es muy doloroso para todos, ya sea con estos asesinatos o con el hallazgo de más fosas no sólo en el estado sino en muchos lados.

Esta semana, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato detuvo en coordinación con otras autoridades a seis personas implicadas con la desaparición y homicidio y feminicidio de Cecilia Karely Mendoza López de 15 años; su prima Guadalupe Mendoza Álvarez, de 26 años; Mario Fernando Ramírez de 22 años; Edwin Parra y Migue Ángel Vera, de 22 y 34 años respectivamente.

Sin embargo, el viernes pasado fueron liberados tres de los presuntos culpables, al no haber encontrado pruebas suficientes en su contra y haber detectado fallas a la hora de ser detenidos, sin que durante su liberación se haya comprobado o no que sean inocentes del homicidio y feminicidio de los jóvenes que desaparecieron el 8 de diciembre del año pasado.

LC