Agencias

Ciudad de México.- El talento individual y la potencia física fue decisiva para que Los Ángeles Lakers sacaran nuevamente el triunfo ante Miami Heat, esta vez por 124-114 que deja 2-0 las Finales.

Desde que se confirmó que Miami no contaría ni con Bam Adebayo ni con Goran Dragic para este segundo partido de las Finales, la sensación fue que los de Erik Spoelstra tendrían que llevar adelante poco menos que una hazaña para poder superar o incluso llegar a un final cerrado frente a estos Lakers. Y si bien el Heat batalló durante los 48 minutos y vendió cara su derrota, la misma nunca estuvo en dudas.

El 124-114 final con el que los Lakers se pusieron 2-0 arriba en las Finales no termina de contar la historia del partido. Más allá de la voluntad de Miami y de cierto relajamiento defensivo de los de Vogel, la diferencia en cancha fue muy superior a la del marcador. Se percibió que si bien el Heat estuvo a tiro de una remontada durante todo el último cuarto (constantemente entre 9 y 12 puntos), Los Ángeles no tenía más que apretar el acelerador durante un par de posesiones para terminar de sentenciar la historia.

La historia del partido volvió a ser el absoluto dominio físico de los Lakers. Davis hizo lo que quiso durante toda la noche, con una diferencia de potencia frente a sus rivales que por momentos recordaba a algún partido disparejo de NCAA. Los números del ex Pelicans lo dicen todo: 32 puntos, 14 rebotes y un 15-20 de campo.

El encestador del ganador terminó siendo LeBron James, quien no se quedó atrás en esa de tener una noche extraordinaria: 33 puntos, 9 rebotes y 9 asistencias, con un 14-25 de cancha. Entre Davis y él se combinaron para un 29-45 de campo.