Algunos aspirantes a puestos de elección popular, mostrando pocos escrúpulos, hasta en la salud de la gente han encontrado pretexto para hacer proselitismo encubierto. Es el caso de Adriana Patricia Olvera, precandidata del Partido Acciónal Nacional a la alcaldía de San Luis de la Paz.

Esta persona que en años recientes, de lunes a viernes, estaba sentada en un escritorio ubicado en un pasillo del Instituto para las Mujeres Guanajuatenses en la capital del estado, donde formalmente ocupaba una jefatura, cuando menos desde agosto, los fines de semana apareció en comunidades y colonias ludovicenses entregando gel y cubrebocas, casualmente vestida de azul. Esa actividad la difundía profusamente en sus redes sociales disfrazando esos actos propagandísticos como un aporte a la prevención ante la pandemia.

Adriana Patricia Olvera Salinas

Sin embargo, hacia el fin del año ‘salió el peine’, su registro confirma que desde entonces Diego Sinhue ya la perfilaba como uno de sus prospectos y que eso de andar regalando gel tenía trampa.

En esta virtual candidata del PAN algunos datos llaman la atención. Se trata de la esposa del funcionario público Alejandro Martínez, quien tiene un marcado perfil de ultraderecha y al mismo tiempo que se desempeña como dirigente municipal del PAN, realiza a través de la Secretaría de Gobierno funciones de operador y ‘oreja político’.

Esta militante panista, que como parte de sus prendas laborales dice haber sido del 2000 al 2012 auxiliar administrativa en la Secretaría de Educación, por sí misma tendría escazas posibilidades de ganar, pues aunque en los últimos meses gastó en muchos paquetes de cubre bocas, se podría afirmar que para la mayoría de la población es una perfecta desconocida.

Todo parece una componenda encaminada a dejarle la plaza al PRI, pero en caso de que Adriana Patricia Olvera aspire a ser favorecida en las urnas, tendrá que ser muy eficaz el operativo de gobierno del estado para coaccionar el voto, y también tendrán que alinearse cuando menos tres actores panistas de la localidad para que le sumen sus clientelas políticas. Uno de ellos Armando Rangel, diputado local que busca reelegirse y que con sus casi treinta años pegado a la ‘ubre gubernamental’ tiene algún capital político y una estructurada red de operadores enquistados en puestos públicos, por ejemplo, todos los que acomodó en su paso por la Delegación de la SEG; otro del que ocupará sus favores es del empresario de ferias y coordinador regional de Sedeshu, Roberto Carlos Terán, eterno aspirante a la alcaldía al que nunca han dejado llegar por razones clasistas y a cambio le dan premios de consolación; éste, con los documentados negocios que hace con el erario público, varios de ellos trampeando la legalidad, ha sabido comprar algunas voluntades a cambio de billetazos disfrazados de cobijas, despensas o sillas de ruedas. Y también ocupará de Rubén Urías, un exdirigente municipal del PAN, quien en años recientes ha aumentado notablemente su solvencia económica a partir de que encabeza el sindicato de transportistas, el cual controla el acarreo de materiales relacionados con la obra pública.

De conseguir esas sumas, todo apuntaría a que la campaña del PAN la harán por debajo estos mapaches azules portadores del virus del dinero público que se lava en tiempo electoral, aunque quien pondrá la cara será esta precandidata del gel ‘altruista’.

Más masacres y quiere relección

Uno de los indicadores más contundentes del fracaso del gobierno encabezado por el priista Luis Gerardo Sánchez, es el de la inseguridad que campea en San Luis de la Paz. Durante su administración ha sido muy alta la cifra de homicidios relacionados con la delincuencia organizada. Pero con el agravante de que algunos de los sucesos no han sido meras ejecuciones sino masacres, tan solo en abril del 2020, apenas comenzando la pandemia, sucedió la matanza en la comunidad Laguna Seca donde la cifra oficial fue de seis muertos pero versiones hablan de que fueron muchos más.

Gerardo Sánchez.

Ni siquiera el Fin de Año tuvo tregua la muerte, el 28 de diciembre a escasos dos kilómetros del cuartel de la Guardia Nacional, individuos ejecutaron un joven en un yonke, y el día 30, daban las 10:00 de la noche, cuando en el libramiento más transitado de la ciudad un comando acribilló a ocho personas, tres fallecieron en el lugar, otro en el traslado y uno más en el hospital, todo esto en un bar localizado en medio de ‘cuatro semáforos’.

Es tal la gravedad de la situación que hace poco la violencia llegó hasta el círculo íntimo del alcalde, a principios de noviembre individuos entraron en un domicilio particular de la colonia Cerro Prieto donde mataron cuatro personas, entre los cuales estaba un hermano de su esposa.

Muy a su estilo de alcalde you tuber que le vende a los ilusos la imagen del chavo ‘buena onda’, Luis Gerardo Sánchez lanzó en marzo su iniciativa ‘2020 año de la prevención’, luego de marchar por las calles y en medio de todo un montaje de mercadotecnia y acarreados, en la plaza principal anunció un sinfín de acciones que frente a los hechos reales, terminaron asiendo solo falsas fumarolas.

Un dato curioso, es que cuando aquella noche habló del papel relevante que en ese plan contra la inseguridad tendrían los ciudadanos, al dirigirse a los habitantes de barrios y colonias, dijo textualmente: “ustedes saben dónde está el que roba”. Será por el desprestigio que tienen los políticos, pero al oír eso no faltó quien discretamente volteó al cercano Palacio municipal…