Luz Zárate

Celaya.- A una semana que le diagnosticaron Covid-19, Nila Sherlyn Bustamente Segura de 12 años de edad, sigue con oxígeno durante el día y la noche, pues sus niveles de oxigenación no son los óptimos. A diferencia de días pasados, ya está más motivada, estable y con muchas ganas de regresar a jugar futbol.

Aislada en su cuarto, sin poder pararse de la cama, pero ahora sí con una sonrisa en el rostro, platicó que lo que más extraña es poder jugar futbol, pues hasta antes de enfermarse entrenaba de martes a jueves y jugaba sábado y domingo. Está próxima a entrar a primero de secundaria y añora recuperar su salud.

“¡Ya me quiero ir a jugar futbol, extraño jugar!”, exclamó sonriendo detrás de una cortina de plástico transparente, la cual sirve de protección, y a través de la cual alcanza a ver –a la distancia- a su mamá, su papá y sus dos hermanas pequeñas.

Fotos: Martín Rodríguez

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Su mamá, Carmen Segura, platicó que en días pasados la niña no tenía ganas de comer, estaba muy débil, le dolía mucho su cuerpo, su oxigenación no alcanzaba ni los niveles mínimos de saturación de oxígeno, pero lo más triste es que Nila tenía mucho miedo de morir. Ella padece asma desde los 4 años de edad, lo que provocó que la covid le complicara aún más su estado de salud.

Tras varios días de agonía, este viernes la pequeña está estable, sonriente y muy positiva.

“Mi niña me decía que tenía mucho miedo de morir, hubo momentos en los que me decía mucho que no se quería morir”, contó la mamá de la pequeña.

Preocupada pero con mucha fe en que su hija sanará, Carmen platicó que ella era una de las personas que no creía que existiera la Covid-19 hasta ahora que le tocó que su hija mayor se contagiara.

“Yo en mi pensar, para mí no existía (la covid), yo decía que no existía, y ahorita que cayó en mí es algo muy difícil, es algo difícil de entender y fácil de criticar. Es difícil de entender, yo lo entendí hasta que se lo diagnosticaron a mi hija, que se le complicó con el asma que padeció, ya la habían dado de alta hace dos años atrás, ya no había tenido crisis hasta el jueves de la semana pasada que se me puso mal y a partir de ahí le diagnosticaron el Covid”.

Fotos: Martín Rodríguez

A pesar de la gravedad de la enfermedad, Carmen no quiso que internaran a su hija en el Hospital General pues tiene miedo que la pequeña se deprima al estar sola y que su estado de salud empeore.

“Nila empezó desde la semana pasada, hace ocho días se aisló, el jueves de la semana  pasada tuvo una crisis de asma y la tuve que llevar al hospital, le hicimos la prueba rápida de Covid y salió positiva, le hicimos la PCR y también salió positiva, por eso el médico del centro de salud me dijo que se tenía que aislar o me iban a dar un pase para ingresarla al hospital. La verdad yo tuve miedo de ingresarla al hospital por todo lo que dicen, el doctor me dijo que era un poquito caro el medicamento y el oxígeno, el problema era conseguir un tanque de oxígeno, pero yo y mi esposo tomamos la decisión de tenerla en mi domicilio”, platicó.

Y aunque la familia sí ha recibido comentarios de personas que opinan que es mejor que la internen en el Hospital General, Carmen cree que Nila sanará con el medicamento, el oxígeno, la supervisión médica, la atención que le da ella y el amor que le expresa toda la familia, y que es lo que ha hecho que la niña se mantenga estable.

Aunque no entiende al 100 % por qué se enfermó, a Nila la mantiene ilusionada el regresar a la cancha y jugar como defensa, dijo que la motivó demasiado que su entrenador le llamó y le expresó que “tiene apartado su lugar en el equipo y que todos la esperan para que regrese a los partidos”

Nila y Carmen agradecen las muestras de apoyo de familiares, vecinos, amigos y personas que a través de redes sociales se han enterado de las condiciones económicas por las que atraviesa la familia y lo difícil que es costear el oxígeno y los medicamentos que ocupa para su recuperación.

Fotos: Martín Rodríguez

Y aunque en este momento ya tienen apalabrados dos tanques de oxígeno, no saben cuánto tiempo se vaya a prolongar la enfermedad y hasta cuando puedan costear el tratamiento, es por ello que sus conocidos siguen realizando rifas para apoyar en los gastos médicos.

Nila es la mayor de tres hermanas, su papá es carpintero, su mamá ama de casa, viven en la calle Temixco de la colonia Tierra y Libertad # 373 en Celaya y aunque ya han recibido apoyo de sus vecinos, familiares y amigos, sus conocidos han difundido en redes sociales su caso, para quienes gusten apoyar a la pequeña y su familia.

“Quien guste apoyar la causa puede hacerlo poniéndose en contacto al número de teléfono 4614067402, en su casa en Temixco #373 o en tienda La Baratera de Celaya, ubicada en calle Carlos M. Peralta 103, colonia Emiliano Zapata, para comprar boletos para la rifa que se está haciendo. De  antemano, muchas gracias”, dice uno de los mensajes difundido en redes sociales.

LC