1.- La peor crisis en nueve décadas

Mauricio Usabiaga Díaz

Hace un año los datos precisaban que México estaba entrando en una recesión económica y que los pronósticos de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2020, dados por el gobierno federal, no se sostenían sino como mero acto de voluntad. Luego llegó la pandemia de COVID-19 y la caída de la economía nacional fue en picada. Tampoco se cumplieron los vaticinios de que el descenso sería mínimo. El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática corroboró el desastre: el PIB se derrumbó como no había sucedido en casi 90 años, al llegar al -8.5 por ciento.

La cifra significa que cerraron miles de empresas, se perdieron millones de empleos y se endeudaron negocios y familias, mientras que la pobreza se enseñoreó en la vida de diez millones de personas más a las existentes en 2019. Si se midiera la felicidad en lugar del PIB, para determinar el estado de nuestra economía, el resultado podría ser más evidente que el simple dato numérico. En millones de hogares se vive peor que hace un año, las necesidades aumentaron y los sueños se esfumaron, sin contar el dolor profundo que están dejando las muertes y las laceraciones que dejan los contagios.

Guanajuato, que había tenido un desempeño económico decepcionante en 2019, en el primer trimestre del 2020 avanzó al repunte, pero luego se desplomó con la COVID-19 y de acuerdo con el INEGI y al IMCO, estuvo entre los cinco que presentaron la peor resiliencia. Mauricio Usabiaga Díaz Barriga, secretario de Desarrollo Económico, a partir de los datos ofrecidos por el INEGI y otras instancias, además de su propio gabinete de estudios, debe proporcionar las nuevas rutas allá donde fallaron las medidas para acelerar la recuperación estatal. El escenario, con pandemia y su paso devastador, no permite voluntarismos, sino determinación y acciones efectivas para mantener a flote el barco.

2.- Otro gran dolor

Karla Quintana Osuna

El dato resultó espeluznante, en el último trimestre de 2020, operaciones de búsqueda de fosas clandestinas entre autoridades federales, locales y familiares de personas desaparecidas llevaron a la localización de 204 cuerpos -al momento- que están ahora en proceso de identificación. Fueron asesinados y los datos de sus necropsias llevan a determinar que sus muertes fueron el año pasado.

La información dada en conferencia de prensa en Palacio Nacional, por la Comisionada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, Karla Quintana Osuna, y el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, matizó que los hallazgos fueron en tres municipios: Acámbaro, Cortazar y Salvatierra. Los cuerpos encontrados, engrosan el acumulado de homicidios dolosos donde Guanajuato es primer lugar nacional, precisado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública hace días en 4 mil 490 asesinatos.

El gobernador ha tenido que atender el tema directamente, cuando nunca debió salir del campo de su secretario de Seguridad, Alvar Cabeza de Vaca, y el fiscal general, Carlos Zamarripa Aguirre, quienes encontraron los cuerpos hasta que la presión de los familiares y la intervención federal se hizo presente.

3.- Matices del pleito electoral

Leopoldo Almanza

Ora sí ¿qué tiene el suspirante de la candidatura de Morena por la alcaldía de León que, a la menor provocación, los panistas del estado le pusieron centinela de vista? Será por resultados de alguna encuesta opinión que favorece a Marcelino Trejo Ortiz ante la virtual abanderada de la cofradía panista, Alejandra Gutiérrez Campos, o es medida preventiva. Lo cierto, los albiazules cuando el entonces presidente del Colegio de Abogados estatal apareció para revelar su deseo, de volada llevaron la queja -chisme- al Tribunal Estatal Electoral (TEE).

El abogado del PAN, Raúl Luna Gallegos, presentó la denuncia contra Trejo Ortiz por presuntos actos anticipados de campaña y posicionamiento a favor de Morena, por una publicación en redes sociales. Los magistrados del TEE batearon al quejoso porque la acusación no tenía sustento. Dentro del tribunal, de plano, se piensa que la instancia debe enviar a los once partidos un cuadernillo para que se orienten y no les hagan perder tiempo valioso en el proceso.

En Celaya llamó la atención que Juan Miguel Ramírez, de la mano de la diputada Magdalena Rosales Cruz, sea abanderado de Morena por la presidencia municipal. Se podría indicar que alborotó la gallera en el rojo marrón, porque algunos ya le tienen echado el ojo. El empresario, Leopoldo Almanza, quien trae invitaciones para el cargo del MC, RSP, PT y Morena, reveló que tiene pláticas pendientes antes del desenlace con los dirigentes del partido en poder de la República.

De la Valija. Negligencia Criminal

Corrió como pólvora entre dueños de bares y restaurantes de Cuévano la versión de un acuerdo, en lo oscurito, entre el dirigente empresarial local Luis Alberto Espinoza y Gustavo Buck González, director de Fiscalización y Reglamentos, para que todo este fin de semana de puente, a pesar de la tragedia que envuelve al estado por la pandemia de COVID-19 (ayer hubo 184 muertos), pudieran vender “discretamente” alcohol en sus negocios hasta la medianoche, contra la orden estatal de prohibir su expendio a las 20 horas.

De ser cierta la versión y mostrarse una sola evidencia de esa permisividad, que raya en la negligencia criminal, debe irse Gustavo Buck del cargo, como lo hizo otro funcionario por la muerte de algunos gatos. Aquí, las medidas para frenar los contagios de COVID-19 tratan de salvar vidas humanas. La pregunta es qué precio tendrá cada muerte, de darse tal pacto criminal.

Daniel Alberto Díaz Martínez

Los guanajuatenses están en tránsito de cubrir un segundo mes con el semáforo epidemiológico en “color rojo”, iniciado en diciembre 25 pasado y que se prolongará a febrero. La razón, el incremento de contagios, hospitalizaciones y decesos por COVID-19, el mes de reducciones de actividades económicas no cambió las tendencias y por el contrario, aumentaron. 

Daniel Alberto Díaz Martínez, titular de la Secretaría de Salud de Guanajuato debería intentar, con base en las experiencias locales y federales, modificar lo que no funcionó en sus objetivos y metas planeadas, con la urgencia de romper las cadenas de contagios. La clave: hallar el cuello de botella y superarlo, no sólo contemplarlo.

La metodología requerida por la autoridad sanitaria estatal, una razón inevitable al rasgo distintivo del Bajío, una política gubernamental que sea capaz de negociar con los sectores sociales “paros escalonados”, no simulaciones y la utilización sin cortapisa de los recursos públicos en municipios y estado, sin la supuesta “mesura” del ahorro. Se necesita, doctor Díaz, una toma de decisión pragmática, cavilando sobre todo en salvar vidas, evitando contagios.