En los últimos seis meses, ha llamado la atención de los medios financieros, el súbito aumento en el número y en el monto de capital levantado en los mercados de valores a través de los SPACs (Special Purpose Acquisition Company), que en español nos referimos a estas como Empresas de Adquisición con Propósito Especial. Y es que no ha sido para menos, tan solo entre el año pasado y lo que va de 2021, se ha listado el 61% de los SPACs históricamente creados, levantando recursos por poco menos de 200 mil millones de dólares, equivalente al 75% de los recursos acumulados levantados por este medio. Para darnos una idea, ese monto es 1.3 veces el valor de capitalización de mercado de las empresas que conforman el índice de precios y cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores (S&P/BMV IPC).

Sin ahondar en detalles, pues mucho ya se ha escrito al respecto, los SPACs son vehículos de inversión liderados por un equipo experimentado de inversionistas profesionales (Sponsors), quienes al efectuar la oferta pública inicial (IPO) obtienen recursos de inversionistas con el único propósito de invertir en una compañía privada que coincida con su tesis de inversión. A su vez, la empresa privada objetivo, además de tener un gran potencial de desarrollo, debe tener el interés en volverse pública (cotizar en bolsa) y estar buscando una inyección de capital para continuar su plan de expansión a través de la fusión con el SPAC, tomando de esta manera su lugar en el mercado de valores. Como bien resumió el inversionista Don Butler: “En un IPO, básicamente una empresa busca dinero, mientras que, en un SPAC, es dinero en búsqueda de una empresa”.

Este medio para debutar en bolsa y obtener financiamiento, ofrece mayor facilidad en costo y tiempo, así como reduce la incertidumbre respecto al proceso que toma realizar un IPO. Por lo que la coyuntura del Covid19 incentivó a que las compañías lo consideren como una vía atractiva para continuar su crecimiento.

Con base en lo anterior, tan solo por esta vía, el mercado de valores estadounidense tendrá un aumento considerable de empresas cotizantes (técnicamente ya están cotizando), ya que tan solo al momento, hay 565 SPACs que están en proceso de fusión con una empresa privada o bien se encuentran en la búsqueda de su empresa objetivo, esto es casi cuatro veces el número de empresas que participan en el mercado de capitales en México.

A pesar de la llegada de BIVA, que contribuyó a generar un ambiente más competitivo reduciendo el costo de listado y mantenimiento de las empresas con interés en salir a la bolsa, y a lo que se sumó la publicación de estímulos fiscales a inicios de 2019 como incentivo para inversionistas y empresas que opten por salir a bolsa, en nuestro país solamente hay precedente de un par de SPACs en los últimos años, a través de los cuales Vista Oil & Gas y Grupo Acosta Verde llegaron al mercado bursátil, sin embargo, lejos de que continuara el listado de compañías a través de este medio, la sorpresa ha sido el anuncio de emisoras que han optado por deslistarse y adicionalmente algunas firmas de capital privado de riesgo con sede en México prefirieron lanzar sus SPACs en el país vecino.

¿Eventualmente, nos llegará a México está ola? …Lamentablemente no lo creo, y de llegar no sería en la misma magnitud o proporción, la falta de apetito en general tiene que ver con los mismos desafíos que enfrenta mercado bursátil mexicano para crecer, además de que la política monetaria y fiscal no ha sido tan expansiva como lo si lo fue en EE. UU. canalizando menos liquidez a los mercados.

Aún así, varias startups mexicanos, pueden ser grandes beneficiarias de este boom, el gran reto para los SPACs es que haya suficientes empresas objetivo, y esta opción puede ser muy atractiva para ambas partes debido a la coyuntura del país (ya tenemos el caso de Betterware), así que en breve es factible que podamos estar conociendo transacciones de este tipo, aprovechando aunque sea residualmente esta tendencia en México.