La mesa del rincón

Democracia paritaria, sombra del nuevo modelo

Bajo el estigma de las convulsiones paradig-máticas que gestan un nuevo mundo, ya se asoman los procesos electorales del 2021 con un trastocamiento se-rio al modelo tradicional de la de-mocracia. Con la justificación del empoderamiento de la mujer y su inclusión garantizada en la política y el ejercicio del poder público, se privilegia la concesión de espacios, pero se maniata la democracia.

Ahora que la democracia, como forma popular de elección de gobernantes, se encuentra bajo serios cuestionamientos a nivel universal por las circunstancias de enrarecimiento en la elección del presidente 46 de los Estados Unidos, capital y cuna de la demo-cracia moderna, pareciera que el Nuevo Orden Mundial cual negra leyenda de manipulación del gé-nero humano ha decidido transi-tar a un nuevo modelo de otorga-miento del poder.

Ciertamente que la demo-cracia como forma de gobierno, siempre ha sido susceptible de utilitarismo y manipulación, sin embargo, se ha mantenido como instrumento de esperanza y re-curso de emancipación y libertad política. Hoy la democracia pare-ciera ser objeto de descomposi-ción, cual si los grandes decidido-res del rumbo de la humanidad, la economía y el orden universal, estuvieran moviendo los hilos para socavar su esencia y mutar a otras formas y mecanismos de gobierno.

Sutilmente se ha venido tra-bajando el acotamiento de la decisión popular para decidir quién les gobierne y justificando la armonización de los procesos partidistas y evitar los conflictos internos, se idearon las candida-turas de unidad, las negociaciones y finalmente hoy es cosa normali-zada el método de designación de candidatos, con el correspondien-te sometimiento de voluntades.

Así, en la ruta de ajuste de la democracia, se ha comenzado a ceder espacios para permitir la incursión de segmentos repre-sentativo; llegaron las cuotas para grupos minoritarios, indígenas, comerciantes, empresarios o de comunidades diversas, al margen de la voluntad de un electorado. Posteriormente y con la más justa de las razones comenzó el empo-deramiento de las mujeres, cuotas de género, obligación inclusiva y ley de la paridad, en pocas pala-bras se puso freno violento al cor-cel de la democracia.

Ahora para las elecciones del 2021 se aplicarán duras restriccio-nes al juego democrático, el INE queriendo garantizar el principio de paridad mandata que los par-tidos presenten 7 de 15 candida-turas a gobernador postulando sólo a mujeres, lo que implica sus-pensión de derechos de mujeres en algunas y de hombres en las otras. Así en lugar de fomentar la cultura democrática e impulsar la participación decidida de las mu-jeres para conquistar espacios, li-mita la democracia y menosprecia la capacidad femenina para salir adelante.

Pero no será que la decisión de mutar la democracia a nivel mundial esté operando hilos en todos los rincones del planeta, no será que las sacudidas de supues-ta corrupción del modelo desde la misma generatriz la estén llevando a su punto de fin, no será que des-pués de la elección de Biden la de-mocracia sea descontinuada y con la descalificación venga un nuevo modelo que someta y controle la voluntad popular. En México y en Guanajuato en aras de la paridad se está discriminando y cancelan-do el derecho de votar y ser votado, en León los aspirantes panistas no tienen derecho a ser candidatos a la Presidencia Municipal, pues debe ser para mujer la candidatura, o en la capital las mujeres panistas se de-ben resignar a que sólo los hombres tengan derecho.

Así el sometimiento de las li-bertades y derechos se restringirán a elegir de un solo género, al rato a aceptar a quien salga designado, mañana quizá para evitarte las mo-lestias de votar te digan que ya se decidió quien te debe gobernar. La democracia va siendo acorralada y todos los partidos lo aceptan, ojalá algún día no nos arrepintamos de permitir su extinción.

La democracia siempre será el único recurso del pueblo para acotar al gobierno.