Año Nuevo 2022, la reactivación total 

Bajo el estigma de ómicron como la nueva variante de la pandemia, en lo que los expertos catalogan como la etapa más dura, esta semana habremos de admirar el paso de los últimos 6 días del 2021. Aunque aún no se determina la gravedad de la nueva variante, sí se advierte que los niveles de contagio serán de mayor alcance, por lo que los científicos epidemiólogos consideran importante mantener el uso del cubre bocas, el aseo de manos y evitar las aglomeraciones. 

Precisamente para cerrar este año fatalista, incluso el célebre Bill Gates ha difundido mensajes sobre el riesgo de la llegada del covid-19 a todos los hogares, por lo que debemos extremar cuidados para mitigar su impacto lo más posible. Así, el empresario y filántropo recomienda que, aunque los expertos aún no determinan la gravedad de esta nueva cepa, mantengamos la prudencia y el cuidado pues es altamente contagiosa aunque parece de menor peligro. 

Ahora bien, ya transcurrida la Navidad y sus festejos tradicionales, esperemos que la llegada del Año Nuevo apliquemos mayor cautela y cubramos los protocolos sanitarios correspondientes, con festejos más discretos y sin aglomeraciones, por si acaso. Sin lugar a dudas que las fiestas navideñas y de fin de año siempre son motivo de reuniones alegres en familia y comunidad, pero aún debemos mantener la prudencia para evitar situaciones de alarma sanitaria. 

Asimismo los festejos de Año Nuevo reviven la tradición de la cena familiar y el recuento de los días transcurridos y las eventualidades que éstos nos dejaron, los recuerdos por los ausentes, similar a lo vivido en Navidad, así como el tradicional alto en el camino para la elaboración de los propósitos e intenciones de mejora para el año que llega. Esta ocasión además de las anécdotas personales, vendrán a la sobremesa las secuelas que la pandemia ha dejado en muchas de las familias guanajuatenses, el impacto de la economía y el sobresalto por las especulaciones que se ciernen sobre ella. 

Pero el 2022 debe ser asimismo motivo de esperanza, pues las bases de la reactivación de la vida llegarán a plenitud, el comercio y la industria se levantarán al 100 por ciento en el primer trimestre del año, la educación con sus severos altibajos deberá levantarse plenamente en el mes de enero y esperemos que la alerta sanitaria logre estabilizarse y salga esta pandemia igualmente en el primer trimestre, regularizando la interacción social. 

Esperemos que al sonar las 12 campanadas que marcan el término del 2021, traigan también el fin de este paréntesis enfermizo que detuvo al mundo y que al unísono se levanten las plegarias benevolentes de petición al Creador para que ya desaparezca la pandemia y con ello tengamos la nueva oportunidad de alcanzar como humanidad la paz y armonía que tanto anhelamos. Ojalá que los deseos y propósitos sembrados en el corazón de cada persona se enfoquen en construir mejores familias, mejores ambientes laborales, mejor interacción humana y más cuidado de este planeta en que vivimos. 

El nuevo año requiere que como sociedad también cuidemos y respetemos a todos los integrantes de ésta, sus maneras de pensar y de ser, así como la vivencia armónica que nos lleve al desarrollo y progreso colectivo, que luchemos por abatir los rezagos sociales, que construyamos un modelo económico justo y equitativo que nos permita a todos disfrutar de una vida digna, que todo niño y joven tenga la oportunidad de estudiar y realizar su proyecto de vida. 

Ojalá que el 2022 nos permita superar la pandemia y reactivar la vida con la convicción de hacer de Guanajuato un estado exitoso, progresista, seguro, ordenado, culto y educado para conquistar la nueva era como una sociedad comprometida y exigente, participativa y actuante en la vivencia de los grandes valores de la humanidad. Desde el corazón de esta columna les deseamos un feliz Año Nuevo 2022, que Dios les bendiga. 

La sociedad como la vida, debe renovarse tras cada sacudida del destino.