“Va ser memorable por los resultados”, dijo el canciller Marcelo Ebrard en la presentación, pero la estrategia carece de cronograma ni tiene detalles sobre origen y cantidad de recursos que recibirá. Entendimiento Bicentenario.

Ni el secretario de Seguridad Pública estatal, Alvar Cabeza de Vaca, ni el fiscal general estatal, Carlos Zamarripa Aguirre, integraron con los nuevos ayuntamientos reuniones de trabajo con posibilidades de respaldo respaldos porque cada orden de gobierno debe cumplir sus obligaciones específicas, pero arropados y reforzados por los otros a fin de potenciar las capacidades, en todo momento y en particular en contra del crimen organizado. No es la actuación, de cada quien por su lado o en la lógica de la servidumbre sino de una actuación conjunta.

Arrancan los 46 nuevos ayuntamientos del estado de Guanajuato, sin haber ofrecido los visos significativos de que “suministrarán” seguridad pública profesional a sus representados, porque los alcaldes electos se preocuparon básicamente por la consecución de los responsables de las fuerzas policiales. Salvo excepciones, las estructuras y las actuaciones quedarán pendientes debido al desconocimiento del tema de parte de la clase política municipal, en especial porque la Federación y entidad federativa se olvidan del vínculo que debe de existir entre los tres órdenes de gobierno.

Los municipios desde siempre han carecido de la información como de apoyos de quienes cuentan con los mayores recursos y conocimientos en materia de seguridad, en general. Mientras en el orden internacional México y Estados Unidos con el arribo de Joe Biden a la Casa Blanca, trabajan sobre la alianza bilateral de Entendimiento Bicentenario a fin de superar la Iniciativa Mérida para corregir la estrategia de seguridad, en territorio mexicano y estatal, el concepto todavía no aterriza.

En el orden administrativo, el ejecutivo y legislativo estatal, le imponen línea a las administraciones municipales para que obtengan al menos la información fundamental, para la preparación y la elaboración de las iniciativas de ingresos y las cantidades que podrían alcanzar del gasto pública estatal, para que los Ayuntamientos decidan sus presupuestos anualizados. Sin embargo, en seguridad pública la cerrazón resulta de escándalo puesto que el gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, no socializa las capacidades y limitaciones, ni tampoco una manera de vincularse con sus aliados constantes e inmediatos… los municipios.

La carencia de sintonía

Durante la epata de definiciones que concluyó esta madrugada del 10 de octubre no hubo búsquedas ni encuentros entre las tres partes que deberán involucrarse, la especie de consultas se realizaron apenas entre partidarios. Ni celos ni desatención, sino carencia del concepto integral de la seguridad que posee una dimensión orbital.

Las actuaciones de las redes inimaginables del crimen organizado se colectivizan, además del principio de realidad que lo sostiene, lo rezan a diario en la Federación, las entidades federativas y en los municipios, pero no se materializa porque quienes tienen más no ceden. Prefieren señalar y exhibir a quienes tienen menos posibilidades de enfrentar la inseguridad expresada con violencia e impunidad en sus plazas; esa es la cuestión de las desatenciones como de las acciones atomizadas.

Ni el secretario de Seguridad Pública estatal, Alvar Cabeza de Vaca, ni el fiscal general estatal, Carlos Zamarripa Aguirre, integraron con los nuevos ayuntamientos reuniones de trabajo con posibilidades de respaldo respaldos porque cada orden de gobierno debe cumplir sus obligaciones específicas, pero arropados y reforzados por los otros a fin de potenciar las capacidades, en todo momento y en particular en contra del crimen organizado. No es la actuación, de cada quien por su lado o en la lógica de la servidumbre sino de una actuación conjunta.

Lo realmente urgente

Aunque el gobernador Rodríguez Vallejo todavía no ofrece sus ajustes para mejorar la “estrategia” estatal en seguridad pública en el territorio Guanajuatense, está obligado en coordinarse con los nuevos gobiernos municipales para hacerles saber qué está haciendo en la materia; pero, sobre todo hacia dónde va con los totales de comisiones de los delitos que modela una realidad que, vista desde fuera, es una “isla albiazul” colocada en el primer casillero nacional en diversos rubros, como los homicidios dolosos.

Vallejo todavía no ofrece sus ajustes para mejorar la “estrategia” estatal en seguridad pública en el territorio Guanajuatense, está obligado en coordinarse con los nuevos gobiernos municipales para hacerles saber qué está haciendo en la materia; pero, sobre todo hacia dónde va con los totales de comisiones de los delitos que modela una realidad que, vista desde fuera, es una “isla albiazul” colocada en el primer casillero nacional en diversos rubros, como los homicidios dolosos.

Existen otros intentos o esfuerzos para ofrecer una nueva idea sobre el suministro de la seguridad pública: en Irapuato, la histórica y primera presidenta, Lorena Alfaro García, llevará a su plaza a un “gallo jugado” en Celaya, Miguel Ángel Simental, que impresionó a varios funcionarios de La Cajetera y al mandatario local, Diego Sinhue, quien le otorgó carta de recomendación. El expolicía federal, produjo dos cuerpos: uno con un grupo que llevó que ganaban más y estaba mejor equipado; el otro, de los que ya estaban y que fueron marginados.

En el caso de Celaya, el alcalde Javier Mandoza Márquez un panista que dejó las filas albiazules y regreso para darle el triunfo al PAN, no se quedó con el aventurero Simental que le ofrecieron, prefirió buscar y encontró, disque a uno de los mejores cinco policía en el país, Jesús Rivera Peralta, a quien nombró secretario de Seguridad Pública, donde la garantía, resulta todavía más incierta porque por ser la “ciudad más violenta del mundo”, en la lógica del nuevo alcalde entonces debió de adquirir al mejor policía en el mundo o uno del top ten internacional.

Casos muy especiales los municipios en donde gobernará Morena en el corredor industrial: Salamanca, con un alcalde casi de estreno en la administración pública, César Prieto Gallardo -de la dinastía de Los Prieto con “derecho de picaporte” con Andrés Manuel López Obrador- y el alcalde de Silao de La Victoria, Carlos García Villaseñor -apadrinado por el senador Ricardo Monreal-: colocaron las velitas ante el altar de la 4ª Transformación y es posiblemente que la secretaria de Seguridad Pública Federal, Rosa Icela Rodríguez, sea la hada madrina que les envíe sus titulares de Seguridad Pública. Otra historia que se repite y la inercia continúa.

En la capital del estado, la ciudad diseñada por niños traviesos cuyos callejones en La Cañada conllevan a una especie de “sube y baja” harto complejo para otorgar seguridad pública, el reelecto alcalde panista, Alejandro Navarro Saldaña, ratificará a Samuel Ugalde, mientras la pasión le dure, pues tendrá más personal capacitado y más materiales electrónicos, y equipamiento personal. En esa tesitura, en Guanajuato se apuesta a lo reforzado…